Han sido dos testimonios de quienes un día formaron parte de ETA. Uno, el de Carmen Gisasola, terrorista arrepentida que cumplió 24 años en prisión por varios asesinatos y que fue expulsada de la banda en 1998 tras reconocer el error de emplear la violencia y criticar a la organización. El otro, Txema Matanzas, ex preso que no lo ha hecho y que hoy está en libertad tras haber cumplido diez años privado de libertad por formar parte del aparato político de la banda. El Parlamento Vasco les ha abierto a ambos sus puertas como voces autorizadas y a tener en cuenta para construir la «memoria» y la «convivencia» en Euskadi. La primera, Gisasola, a propuesta del PNV, el segundo, Matanzas, de EH Bildu.

El mensaje de uno y otro ha evidenciado la distinta evolución que en el seno de la propia organización criminal han tenido unos y otros. Gisasola se ha reafirmado en el reconocimiento del error que supuso la actividad armada y ha instado a todos quienes provocaron tanto dolor a «ayudar a cerrar heridas» y a hacerlo asumiendo que lo sucedido durante casi seis décadas «ha sido brutal, injusto y no tenía que haber existido».

Gisasola recuerda que Dolores González Catarain, ‘Yoyes’, fue una precursora de la reinserción y hoy su asesinato resulta «aún más injustificable»

Un reconocimiento del daño causado que según ha recordado podría empezar «por ‘Yoyes'», Dolores González Catarain, la terrorista asesinada en 1986 en Ordizia por ETA y a la que acusó de traición por abandonar la banda para regresar años después a su pueblo. Gisasola, que ha llegado a la Cámara vasca acompañada de su pareja, el también ex miembro de ETA y como ella acogido a la ‘Vía Nanclares’ de reinserción de presos de la banda, Joseba Urrusolo Sistiaga, ha subrayado que ‘Yoyes’ fue una «precursora» de la reinserción dentro de la organización y ha señalado que cuando ahora se habla de la reinserción de los presos el asesinato de González Catarain resulta «aún más injustificable».

Influencia de las víctimas

En la sesión de la ponencia prevista para esta tarde también estaba citado el ex miembro de ETA, Txema Matanzas, condenado por formar parte del aparato político de la organización. Matanzas, abogado de las Gestoras ProAmnistía, fue condenado en el macrosumario 18/98 llevado adelante por el juez Baltasar Garzón contra diversas organizaciones pertenecientes al entramado de ETA, como fue el caso de Ekin, por el que fue acusado Matanzas. Durante su intervención en el Parlamento vasco, Matanzas ha arremetido contra las víctimas. Ha asegurado que tienen «demasiada capacidad» para decidir sobre la situación de los presos de ETA, por lo que ha emplazado a PP y PSOE a hacer «pedagogía» para lograr que entre sus bases y el conjunto de la sociedad española se comience a entender que los reclusos de ETA deben poder acceder al segundo grado penitenciario y a los procedimientos ordinarios establecidos en la ley para salir «de forma normalizada».

Matanzas critica el excesiva «capacidad» de influencia de las víctimas sobre la situación de los presos de ETA

Matanzas ha criticado que a los presos de ETA se les fijen «requisitos subjetivos» que no se plantean al resto de reos de las cárceles, como renunciar a su ideario político, «una autocrítica devastadora del pasado de cada cual» o una petición de perdón a las víctimas acompañado de un «repudio a la violencia»: «Todo esto son planteamientos que sólo existen en España» y que no tienen cabida en el derecho comparado con otros países de nuestro entorno.

El abogado de la izquierda abertzale ha instado a la Cámara vasca a que se implique para contribuir a que el proceso de resocialización de los presos de ETA sea «natural» y alejado del «hostigamiento» y de la justicia «del enemigo» que se aplica desde la Audiencia Nacional.  Por todo ello ha reclamado medidas para facilitar que la evolución de los alrededor de 240 presos de ETA que aún cumplen condena en las cárceles españolas puedan pasar a un segundo grado cuanto antes.

El PP ha criticado con dureza la invitación de los dos ex miembros de ETA. El presidente de los populares en Euskadi, Alfonso Alonso, aseguró ayer que permitir el acceso a Txema Matanzas para que interviniera en la ponencia de Memoria y Convivencia suponía «poner la alfombra roja al discurso más duro de ETA, a su línea de justificación». Recordó que entre quienes están citados en la ponencia figura también el presidente de la fundación Euskal Memoria «cuya pretensión es que los terroristas que murieron por manipular una bomba sean reconocidos como víctimas». Para el PP en esta ponencia se está «humillando»  las víctimas al convertirla en un «desfile de etarras y en el altavoz del discurso de ETA».