«Estamos muy contentos, pero no olvidemos que el PSOE ha sido cómplice de la represión». Quim Torra se ha dirigido este viernes por primera vez al Consejo Nacional del PDeCat -no forma parte del partido- como presidente de la Generalitat, y ha aprovechado para advertir contra un exceso de confianza ante el nuevo gobierno de Pedro Sánchez. La votación de la moción de censura ha provocado fricciones entre el PDeCat, decidido a apoyarla, y el bloque de Carles Puigdemont, al que pertenece Torra, que defendía la abstención de sus ocho diputados en el Congreso.

«Seremos muy exigentes con el Gobierno de Sánchez» ha añadido, «y espero exigencia de los compañeros del Congreso». Torra ha dejado claro que el apoyo nacionalista no va a ser un cheque en blanco, y ha reclamado al nuevo presidente español que abra ya el diálogo con la Generalitat.

El president ha insistido en que «desde el debate de investidura no he dejado de ofrecer diálogo» y ha reclamado al partido socialista que «dé pasos y tome riesgos» para facilitar un proceso de distensión entre ambas instituciones. «Sobre todo le pido a Sánchez que tenga presente que Cataluña está en una situación gravísima que no puede durar ni un día más, cuánto antes debe abrirse el diálogo que tanto necesitamos».

Un diálogo que según Torra debe dar pasos a una «negociación de gobierno a gobierno, como siempre ha querido el catalanismo». El president ha evitado, sin embargo, fijar condiciones u objetivos concretos a ese diálogo, tal como había hecho horas antes el portavoz de JxCat en el Parlament, Eduard Pujol. Pese a su desconfianza, los independentistas parecen dispuestos a darle una oportunidad a Sánchez sin fijar objetivos inasumibles como la «liberación» de los políticos en situación de prisión preventiva.

Ocho meses del 1-O

En este contexto, ha recordado que este viernes se cumplen ocho meses «desde que un Gobierno se atrevió a cargar contra ciudadanos que estaban votando» en el referéndum ilegal del 1-O y se ha felicitado porque «hoy ha caído ese gobierno y de eso nos tenemos que alegrar, gracias a los que estabais en el Congreso».

Torra ha destacado que tras ese Gobierno «había un aparato de corrupción y represión» y ha parafraseado a la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría para apuntar: «Nos querían descabezados y los descabezados son ellos, no ha quedado ni uno, mientras que mañana Cataluña tendrá un gobierno» del que ha asegurado que será un gobierno fuerte, por contraste con el futuro ejecutivo de Pedro Sánchez.

Respecto a la toma de posesión de su Govern, que tendrá lugar este sábado en el Palau de la Generalitat, el nuevo president ha asegurado que están preparando un acto destinado a «homenajear a los presos, a esta gente que ha sacrificado sus vidas y ha situado a sus familias en una situación excepcional. Torra ha pedido «no normalizar» esta situación, «recordemos y reivindiquémoslos».

El president ha insistido en que, pese a la toma de posesión de un gobierno libre de cargas judiciales, «nuestro objetivo es la restitución, es la clave del proyecto de JxCat, la restitución del Govern Puigdemont tras el golpe de estado que representó el 155 y que acaba».