La voz de alarma la lanzó Podemos con sus dotes “adivinatorias” demostradas ante un notario días antes de la celebración de las pruebas de una OPE en la sanidad pública vasca. Acertó casi de pleno quienes obtendrían la plaza en algunas categorías médicas. Fue la demostración más evidente de su denuncia de filtración de los exámenes en algunas categorías médicas en las que los aspirantes que había detallado con antelación lograron la plaza a la que se presentaban y en algunos casos con una puntuación llamativamente más elevada que el resto de los opositores.

Después llegó la denuncia de EH Bildu, en la que constató casos sorprendentes como los 22 aspirantes que lograron los 100 puntos que como máximo se podían obtener, para optar a las 22 plazas convocadas en Cardiología. Una puntuación muy superior a la del resto de aspirantes. A ellas se sumarían en cuestión de días la denuncia del miembro de un tribunal que dimitió por sospechar del proceso, o las que más recientemente han presentado el PP o los sindicatos ELA, LAB o el Sindicato Médico de Euskadi.

Los sindicatos reclaman que se paralicen las pruebas en las 67 categorías por estar bajo sospecha toda la OPE

La ola se ha hecho tan grande que ha llevado a desdecirse en apenas 24 horas a la consejería de Salud del Gobierno vasco. Si ayer el consejero Jon Darpón se negaba a paralizar la OPE, la más numerosa jamás celebrada en Euskadi -3.335 plazas y casi 100.000 aspirantes- al considerar que no existían motivos objetivos para paralizarla y asegurar que los 86 tribunales “son independientes y honrados mientras no se demuestre objetivamente alguna irregularidad”.  El consejero reclamó además que las acusaciones de sospechas deberían ser realizadas “con nombres y apellidos” y antes las instituciones pertinentes para que fueran investigadas.

Los sindicatos denunciantes han reclamado que se paralice todas las pruebas de la Oferta Pública de Empleo al considerar que los casos detectados ponen bajo sospecha el conjunto de la convocatoria.

Acudir a los tribunales

Finalmente, el departamento de Salud ha decidido dar un paso atrás y paralizar por ahora cuatro de las 67 categorías en las que se han convocado plazas. Se trata de las convocatorias en las especialidades de Angiología y Cirugía vascular, Cirugía Plástica, Anestesia y Cardiología. Por el momento las pruebas pendientes y las ya realizadas se mantiene en vigor. El fin de semana del 15 al 17 de este mes están previstas las pruebas con mayor afluencia de aspirantes, tantas que se deberán celebrara en el recinto ferial del BEC de Barakaldo.

El Ejecutivo vasco no descarta sin embargo que se puedan ampliar el número de expedientes de investigación abiertos en cualquier momento a medida que se vaya recabando información que pueda levantar sospechas sobre la transparencia de las pruebas. Por el momento se ha decidido contratar a un experto en análisis estadístico para que evalúe los resultados de las pruebas. El Servicio Vasco de Salud ha asegurado que en caso de que se confirmen las irregularidades denunciadas será “el primero en acudir a los tribunales” y asumir las responsabilidades.