“Prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministras y Ministros”. Carmen Calvo inauguraba así una nueva fórmula de toma de posesión del cargo en lo que se convertía en su primer acto ejecutivo como responsable de Igualdad del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez.

Pero no estaba preparado. No respondió a una estrategia estudiada para dar un golpe de efecto como sí lo fue eliminar el crucifijo y la Biblia que presidían siempre este acto, aunque hubiera ministros que prometieran y no juraran. Fueron las palabras de Calvo las que desencadenaron que muchos de sus compañeros se apuntaran a esa fórmula, a excepción de los responsables de Exteriores, de Economía y de Fomento, José Borrell, Nadia Calviño y José Luis Ábalos.

Dolores Delgado, la primera en tomar posesión, no pudo seguir el ejemplo de Calvo

Tampoco lo hizo la nueva ministra de Justicia, Dolores Delgado, puesto que al ser la primera en tomar posesión para ejercer a partir de ese momento de notaria mayor de reino, a la que corresponde dar fe de las grandes ocasiones del Estado, no tuvo ocasión de seguir la estela de su vicepresidenta.

El equipo de Pedro Sánchez leía la fórmula de toma de posesión de un papel mecanografiado que había sobre la mesa en la que también estaba depositado un ejemplar de la Constitución. En dicho papel constaba “consejo de ministros”, sin el femenino. Pero el acto de este jueves ha abierto el debate en torno a si debe seguir definiéndose así la reunión semanal del Ejecutivo o debería llamarse “consejo de gobierno”, aunque llevara a confusión con la cita que reúne a los presidentes autonómicos con sus consejeros.

Además, con que uno de los 17 miembros del Gobierno hubiera optado por la fórmula de la jura y no de la promesa y reclamado el crucifijo y la Biblia, ambos  habrían permanecido durante todo el acto, según el acuerdo al que se llegó con Zarzuela. Nadie lo hizo, siguiendo en su caso el ejemplo de Pedro Sánchez, el primer presidente de la democracia que toma posesión sin símbolos religiosos. El acto de este jueves contrasta vivamente con los ejecutivos del PP, quienes de forma mayoritaria juran el cargo. Sólo hubo dos miembros del último Consejo de Rajoy que optaron por la promesa: Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal.

Sin sesión de control el miércoles

Este viernes celebran su primer Consejo de Ministros, sin índice previo pues no ha habido reunión de secretarios y subsecretarios. De hecho, lo previsible es que se proceda en viernes sucesivos al nombramiento de los segundos, terceros y cuartos niveles de la Administración, esto es, secretarios de Estado, subsecretarios y directores generales, aunque no se descarta algún anuncio estrella ni la comparecencia ante la prensa de Pedro Sánchez, esta vez con preguntas. Además, la ministra de Administraciones Públicas, Meritxell Batet, planteará el inicio de las conversaciones con el Ejecutivo catalán de Quim Torra. No habrá, en cambio, sesión de control al Gobierno el próximo miércoles. El PSOE pidió en la mesa del Congreso, con el voto en contra del PP, que se retrasara para dar tiempo a los ministros a que aterricen en cada uno de sus departamentos.

Eso no significa que vayan a eludir el control parlamentario. PP, Unidos Podemos y Ciudadanos han registrado ya en el Congreso las solicitudes de comparecencia de todos los ministros. Las solicitudes de los tres grupos parlamentarios se suman a las que están presentando ya los titulares de las distintas carteras ministeriales para comparecer ante las respectivas comisiones de la Cámara Baja a fin de exponer el plan de trabajo y los objetivos de sus departamentos. Las comparecencias que podrían celebrarse a lo largo de este mes de junio, aunque dependerá de las agendas de cada uno de los ministros y de la carga de trabajo de las comisiones, informa Efe.