Fue la cadena humana más numerosa jamás celebrada en Euskadi. Se celebró el pasado domingo día 10 en un ambiente festivo, familiar y con buen tiempo. La víspera los organizadores cifraron en 100.000 los participantes inscritos pero elevaron finalmente a nada menos que 175.000 las personas, niños y adultos, que secundaron la iniciativa de unir Bilbao, San Sebastián y Vitoria en una cadena humana en favor del derecho a decidir. El acto contó con la participación de destacados dirigentes del PNV y EH Bildu. Un complicado dispositivo que la plataforma promotora, Gure Esku Dago (Está en nuestra mano) decidió financiar, al menos en parte, con la recaudación obtenida en esa jornada en algunos de los locales de hostelería por los que discurría la cadena de simpatizantes del derecho a decidir, que se extendió a lo largo de casi 202 kilómetros de trazado entre las tres capitales vascas.

Días antes, desde la organización de Gure Esku dago se remitió una carta a algunos bares informándoles de la celebración de la iniciativa e invitándoles a apoyarla. Un respaldo que no sólo debía mostrarse decorando su locales con elementos relacionados con la cadena humana sino cediendo el 10% de su recaudación. En la misiva, a una de las cuales ha tenido acceso El Independiente, se les recuerda a los responsables de los establecimientos de Vitoria que la celebración del acto atraerá a mucha gente y generará un “ambiente festivo en Alde Zaharra” (Casco antiguo). Les informan de que se decorarán las calles y los bares y se organizarán “diferentes actividades (elektrotxarangak, kalejirak…)” por la parte vieja de la ciudad.

En la carta se les invita a los hosteleros a participar colaborando con “Gure Esku dago” y con “el derecho a decidir” convirtiéndose en “Gure esku Taberna” (Bares Gure Esku). A quienes accedan a ser establecimientos colaboradores con la cadena humana se les asegura que se les brindará “material para decorar vuestro local” y que se les publicitará “de forma especial”.

El precedente de la marcha por los presos

No es hasta el último de los párrafos de la carta cuando se explicita la contraprestación que se les reclama: “A cambio”, dicen los remitentes de la misiva, “os quisiéramos pedir, con el fin de apoyar la dinámica ‘Gure Esku Dago’ y el derecho a decidir, que el 10% de las ganancias de ese día las destinéis a ‘Gure Esku Dago'”. Finalmente, se recuerda a los responsables de los locales que días antes de la celebración de la cadena humana, “entre el 6 y 9 de junio” voluntarios de la plataforma se pasarían por los bares para “con el fin de saber vuestra respuesta y repartir el material decorativo”.

No es la primera ocasión en la que se lleva a cabo una iniciativa similar desde el entorno de la izquierda abertzale. En enero de este año, con motivo de una manifestación de apoyo a los presos de ETA celebrada en Bilbao, los organizadores de la convocatoria, el colectivo Sare de apoyo a presos, recabó el apoyo de 114 bares y restaurantes de la capital vizcaína. La lista, que fue publicada en un tríptico en el que se invitaba a consumir en ellos, se presentó como los establecimientos colaboradores con la reivindicación de apoyo al reagrupamiento de los presos que se celebró en Bilbao y que contó con el apoyo de decenas de miles de personas. Los organizadores no dejaron pasar la ocasión para recomendar a los asistentes cuáles eran los locales afines a la convocatoria y por tanto, susceptibles de ser visitados en una jornada concebida como festiva y reivindicativa que comenzó desde primera hora de la mañana y que se prolongó hasta bien entrada la tarde.

En esa ocasión se publicó un mapa de la ciudad con el listado y ubicación de los 114 de hostelería “colaboradores”. La mayoría de ellos estaban ubicados en el Casco Viejo de la capital vizcaína, en calles como Iturribide, la Plaza Nueva, Barrenkale, etc. Un entorno de Bilbao en el que los locales afines a la izquierda abertzale tienen una mayor presencia que en otros barrios de la ciudad, donde no figuraba ningún local. La propia organización agradeció a través de las redes sociales a los bares “su ayuda y apoyo a la movilización de este sábado” con aportaciones para su celebración. Sare había organizado a lo largo de toda la mañana numerosos actos festivos, entre ellos eventos infantiles y musicales, que lograron atraer hasta Bilbao y su Casco Viejo a miles de personas.