Quim Torra acudirá hoy a la inauguración de los Juegos de Tarragona que presidirá Felipe VI, pero lo hará habiendo anunciado primero que ningún miembro del gobierno de la Generalitat acudirá a actos convocados por la Corona y que renuncia al cargo de vicepresidente de honor de la Fundación Princesa de Girona (FPdGi). En otras palabras, Torra ha dejado claro que irá a Tarragona porque es una capital catalana, pero rompe relaciones con la monarquía.

«Esta noche no iré a hacerme una foto con el Rey, no nos interesan las fotos» ha advertido Torra, que ha justificado su asistencia con cuatro decisiones. Las primeras: «A partir de hoy ni yo ni ningún miembro del govern asistirá a ningún acto convocado por monarquía, ni invitaremos al Rey» a los actos oficiales convocados por la Generalitat.

Una decisión que afecta en primer lugar a la entrega de los Premios Impulsa que organiza la FPdGi, prevista para la próxima semana. La ausencia de Torra estaba prevista, puesto que se encontrará de viaje en Estados Unidos, pero la ausencia de cualquier representante de la Generalitat es un desplante que amenaza además con arrastrar a las autoridades locales, todas ellas de partidos independentistas.

Torra ha anunciado además que esta noche hará entrega a Felipe VI de los informes del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, «sobre la violencia del 1-O y persecución penal posterior» y que renuncia al cargo de vicepresidente de honor de la Fundación Princesa de Girona, la principal vinculación institucional entre la Generalitat y la Corona.

No somos súbditos, somos ciudadanos» proclama Torra tras recordar que el 1-O «ganó la república y el 21-D ganamos los republicanos»

«El 1 de octubre ganó la república, el 26 proclamamos la independencia y el 21D ganamos los republicanos» ha enumerado el presidente catalán para concluir que «no somos súbditos, somos ciudadanos». En este contexto, ha asegurado que hoy asistirá a la ceremonia inaugural porque «estos juegos se hacen en Tarragona, en Cataluña y se han pagado sobre todo desde nuestro país, estaremos porque es nuestra casa, no echaran otra vez al presidente de la Generalitat, la presencia del monarca no condicionará nuestra decisión».

Torra vuelve a la «violencia policial» como argumento

El presidente catalán ha asegurado que «hemos hecho todos los esfuerzos para dialogar» y ha recriminado a la monarquía que «no de ningún espacio a la palabra». Tras reivindicar la existencia de «presos políticos y exiliados» y recordar «la violencia policial del 1-O», Torra ha insistido en que «ante todo esto, el Rey no ha pedido perdón, no lo ha hecho desde que el 3 de octubre compareció para dar cobertura a la represión contra mas de dos millones de catalanes».

Una «violencia policial» que según Torra «causó un millar de heridos, a los que Felipe VI no ha expresado ni una palabra de consuelo». Por ello, ha «exigido» diálogo y negociación «para poder hacer efectivo el mandato democrático y recuperar las libertades» y ha insistido en que «queremos dignidad y no fotos, dignidad y no desprecios a la Generalitat, y que nuestros símbolos sean tratados con respeto».

El presidente de la Generalitat ha alimentado la tensión con la Casa Real durante toda la semana, dejando en el aire hasta el último momento su asistencia o no a la ceremonia inaugural de los Juegos Mediterráneos. La portavoz del Govern, Elsa Artadi, ya apuntó la posibilidad de que Torra plantara al monarca, tras lo cual el president remitió una carta a Felipe VI -firmada también por Carles Puigdemont y Artur Mas- en la que le reclamaba una reunión y que se disculpe ante los catalanes por su discurso del 3 de octubre.

 

 

Unas exigencias que Casa Real remitió a La Moncloa, para que fuera el Gobierno quien respondiera a Torra que el diálogo político entre Estado y Generalitat debe vehicularse a través del Ejecutivo, preservando la neutralidad del Jefe del Estado.