La europarlamentaria y víctima del terrorismo, Maite Pagazaurtundua, ha remitido una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que le insta a no permitir que «las líneas rojas» ante ETA «sigan desapareciendo». Le recuerda que si poderes públicos como el que él representa continúan diluyéndolas «serán cómplices de la estafa de ETA y su entorno»  contribuirán a una política de «mentira»  y no de convivencia como se alega para modificar la política penitenciaria.

La misiva, remitida ayer desde Bruselas, le recuerda que cuando se legalizó Sortu, «la sigla heredera de ETA», se fijaron unos límites para encuadrar el campo de actuación de cara al futuro. En ellos se recordaba que no se puede equiparar la violencia terrorista con la coacción legítima que un Estado de Derecho reserva a las Fuerzas de Seguridad y que tampoco se puede igualar el sufrimiento de las víctimas del terrorismo con la pena de unos condenados. Pagazaurtundua recuerda que también se estableció que jamás se podrá legitimar el terrorismo para alcanzar objetivos políticos ni ensalzar como héroes o víctimas a los terroristas.

Para la eurodiputada, hermana de Joseba Pagazaurtundua, asesinado por ETA en 2003, el entorno de la banda ha vulnerado todas estos límites que deberían ser infranqueables en un Estado de Derecho. Le recuerda a Sánchez que antes de cualquier modificación en la política penitenciaria la prioridad de su Gobierno debería ser «restablecer las líneas rojas» ahora vulneradas. Asegura que los «lobistas de ETA» no sólo pretenden ahora acercar a los presos a cárceles vascas y navarras sino obtener «los beneficios de la reinserción» pero «sin cumplir la ley»: «Sin aceptar que fueron condenados por terrorismo, aunque la ley exige el arrepentimiento. Y eso es un pulso político al Estado, aunque lo disimulen».

Agradecimientos a ETA

Pagazaurtundua considera que antes de que se puedan dar pasos en materia carcelaria con los presos de la banda se debería exigir la desaparición de los «agradecimientos a ETA por haber matado», cesar los recibimientos a sus presos «como héroes» a la salida de prisión y terminar definitivamente los actos de «enaltecimiento de los terroristas presos en cada fiesta popular». Subraya que para proceder a una reinserción o a la obtención de beneficios penitenciarios «las reglas deben cumplirse» previamente.

Asegura que en la política del nuevo Ejecutivo deberán estar presentes en primer lugar las «líneas rojas» que en su día se marcaron con claridad tras la legalización de Sortu por el Tribunal Constitucional en 2012. Un requisito esencial «para evitar la impunidad social e histórica» de ETA y su entorno. Pagazaurtundua le recuerda al presidente Sánchez que como «estrategas y manipuladores que son», en el entorno de la banda terrorista siempre han sabido «burlar la letra y el espíritu de las líneas rojas» que se le fijaban: «No han dejado de homenajear a etarra, no dejan de enaltecer a los terroristas por haberlo sido, ETA no ha condenado el terrorismo y ha equiparado su violencia con la represión legal y legítima del Estado».

Añade que la pretensión del entorno radical pasa por «equiparar sufrimientos» con el único propósito de no asumir «que mataron por una identidad entendida fanáticamente». En la carta destaca que la estrategia que se ha seguido en los últimos años es «negacionista» para que quede en el relato la idea de que «lo de ETA no fue terrorismo».» Esta estrategia es una amenaza para la política vasca y española porque la mentira lo contamina todo y además supone un daño moral para muchas personas».

Finalmente, Pagazaurtundua le anuncia a Sánchez que le remitirá el informe «Anormalidad democrática en el post-terrorismo: Agradecimientos de ETA y homenajes a etarras en el País vasco» con un «espíritu constructivo» para que conozca que su diagnóstico de líneas rojas rebasadas es real.