No hay maletín más deseado en España. De color negro, está elaborado en piel vacuna box calf, mide 44 centímetros de largo, tiene un asa ergonómica cosida a mano, se puede elegir entre cerradura de combinación o llave, su peso es de unos tres kilos e incorpora el nombre del Ministerio en letras con película de oro de la familia tipográfica Cambria estampado mediante un sistema de termoimpresión. ¿Su coste? Incluida la impresión, en torno a 1.000 euros cada uno.

Son las carteras que se entregan a los ministros cuando tiene lugar la formación de un nuevo gobierno, como acaba de suceder tras prosperar la moción de censura promovida por el PSOE y salir el PP del Ejecutivo. El encargo de 18 maletines para uso de Pedro Sánchez y de los 17 nuevos titulares de los ministerios ha supuesto un desembolso de unos 16.522 euros, según los datos recabados por este diario a través del Portal de la Transparencia. Los precios son dispares según el proveedor que las proporcione, oscilando entre los 911,13 y los 1.033,34 euros.

La mayor parte de las carteras ministeriales las ha suministrado la empresa madrileña Propuesta Personal SL, que comercializa sus productos a través de la marca Del Barrio Estudio. Desde hace varias legislaturas es el principal proveedor de los ministerios a la hora de la fabricación y grabado de los maletines. «Al ser fabricantes y estar ubicados en Madrid somos capaces de llegar a tiempo en las situaciones más extremas. Y éstas se suceden cada vez que un nuevo presidente electo publica en el BOE la lista de los nuevos ministros de su gobierno», explica Pablo del Barrio, responsable de la empresa.

Íñigo Méndez de Vigo traspasa simbólicamente la cartera de Cultura a Màxim Huerta, que duró seis días en el cargo.

Íñigo Méndez de Vigo traspasa simbólicamente la cartera de Cultura a Màxim Huerta, que duró seis días en el cargo. EP

El gabinete de Pedro Sánchez está formado por 18 personas, pero se han necesitado 19 carteras por una razón sobrevenida: la dimisión de Màxim Huerta como ministro de Cultura y Deporte tras conocerse que defraudó a la Agencia Tributaria casi 200.000 euros y su sustitución por José Guirao cuando no llevaba ni una semana en el puesto. Pero sólo ha habido que encargar 18 porque había una en stock. La cartera que Carmen Montón lleva al Consejo de Ministros como titular de Sanidad, Consumo y Bienestar Social se había adquirido en 2015, según la información facilitada por este departamento. Entonces costó 726 euros (IVA incluido). Ahora sólo ha necesitado que se grabara el escudo de España y la nueva denominación del ministerio (antes era Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad), lo que ha supuesto un gasto de 118,58 euros.

El mayor desembolso lo ha tenido que realizar el departamento que dirigía Isabel García Tejerina: Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Al escindirse las competencias en dos para darle más relevancia a la política energética, este departamento hubo de comprar dos unidades: uno para el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación (Luis Planas) y otro para Teresa Ribera, al frente de Transición Energética. En total, 1.822,26 euros.

La cartera que porta Carmen Montón como ministra de Sanidad se adquirió en el año 2015: ahora sólo ha habido que grabar el nombre de su ministerio (118 euros)

La única que no ha suministrado Del Barrio Estudio ha sido la que porta Fernando Grande-Marlaska. El Ministerio del Interior la encargó a la firma Tarín Maletas, ubicada en la madrileña calle de Hortaleza y también con larga tradición en estos menesteres. El precio ha sido ligeramente superior: 1.033,34 euros, incluida la grabación. Fabricada en Ubrique, localidad gaditana con numerosas guarnicionerías, pesa algo más que las del otro proveedor.

«La tarde anterior a la toma de posesión de cada nueva legislatura empieza la carrera. Los ministerios nos llaman uno a uno para confirmar los nombres y hay que grabarlos con sumo cuidado. Se hace de forma manual por termoimpresión y con película de oro. El proceso es delicado ya que requiere mucha precisión y concentración», detalla Del Barrio, que desvela una anécdota registrada con ocasión del reciente traspaso: «Cuando recogieron la última a las 9 de la mañana nos llamaron desde un ministerio que, debido a una confusión interna, no la habían pedido. Tuvimos que grabar esta última una hora antes del traspaso de las carteras mientras el mensajero corría a por ella».

El modelo más utilizado en la actualidad tiene unas dimensiones de 44 centímetros de largo por 36 de ancho y 16 de alto, cinco fuelles, un bolsillo interior frontal y otro exterior. Incluye también portabolígrafos y tarjetero, pudiendo elegirse dos tipos de cerradura: con clave o llave. ¿Se la lleva el titular cuando termina su mandato? «No nos consta si después de dejar sus funciones los ministros se llevan las carteras o las dejan. No tenemos acceso a esa información con certeza», concluye Pablo del Barrio.