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Sáenz de Santamaría moviliza a sus feudos para presionar por una lista única en el PP

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Sáenz de Santamaría moviliza a sus feudos para presionar por una lista única en el PP
Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría.

Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría. EFE

Resumen:

La vencedora por la mínima de la primera ronda de primarias del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, inicia su campaña para hacer que su adversario interno, Pablo Casado, se integre en su lista en lugar de plantarle cara en el Congreso Popular del 20 y 21 de julio, donde se decidirá el nuevo Presidente del partido. La ex vicepresidenta de Gobierno no quiere arriesgarse a una derrota en la última fase y sus primeras palabras tras conocerse su victoria fueron dirigidas a Casado, para que renunciara a sus pretensiones de liderazgo y se plegara en un equipo liderado por ella misma. El vicesecretario de Comunicación, sin embargo, mostró desde el primer minuto su intención de luchar por la plaza. El baile ha comenzado en el PP y Sáenz de Santamaría ya ha comenzado una ronda de contactos con barones y cargos territoriales del PP para llegar al Congreso con una lista única que le evite una posible derrota. Más de una decena de territorios afines a Santamaría ya han presionado a Casado para que se integre en el proyecto sorayista.

La invitación de la dirigente en la noche electoral fue el eslabón de una estrategia de gran inteligencia política. Santamaría, que encabezaba el proyecto más votado, ofrecía al número dos un hueco en su equipo. Esta tesis, además, se apoyaba en el discurso nacional que ha defendido en el PP después de todos los comicios, en los que aboga por que sea la lista más votada la que se haga con el Gobierno. La ex ‘vice’ obvió la corta distancia que le separa de su adversario para ser la candidata a la Moncloa y se valió de los 1.546 votos para situarse en el papel dominante. Ocultando también que esa posición dominante podría verse seriamente comprometida, pues los apoyos de su enemiga pública María Dolores de Cospedal, que no pasó la criba de la primera vuelta, se volcarán en gran medida en la figura de Pablo Casado, que ya ha manifestado que, de haber integración, se producirá una vez finalice el proceso de primarias.

Pero el órdago de Santamaría tenía una clara intención política y sus afines se esmeran en alabar el gesto de “generosidad”, de “integración” y de “unidad” de la vicepresidenta, en su intento por proyectar una imagen dialogante. Este gesto ha venido reforzado por las declaraciones desde sus distintos feudos, que ya se han movilizado para presionar al vicesecretario general. Y los llamamientos a Pablo Casado provienen, en su mayoría, de aquellos lugares en los que ha habido una victoria de Sáenz de Santamaría, mientras que en los feudos anti-Soraya, como en el PP de Castilla-La Mancha (Cospedal) o en el PP de Galicia (Alberto Núñez-Feijóo) han defendido la opción de emprender la segunda ronda de primarias para elegir al líder popular. También otro de los aspirantes, José Manuel García Margallo, denunciaba las “presiones” para la unidad y alertaba de que una lista única cerraría “en falso” el Congreso y el debate sobre la sucesión.

Una de las primeras en hacer el llamamiento fue la líder del PP valenciano, Isabel Bonig, próxima a Soraya Sáenz de Santamaría, que . Curiosamente la Comunidad Valenciana fue uno de los territorios en los que venció la ex ‘vice’, con 3.640 votos frente a los 3.159 de Casado. Si bien La dirigente popular no tiene controlado el aparato de partido, sí controla gran parte del tejido de Gobierno de la organización y tiene a su favor a multitud de representantes públicos del partido, que son la cara más visible de la formación.

Algunas de las personas de máxima confianza de Santamaría, con altas responsabilidades en el partido, también se han decantado por la opción de la dirigente. Es el caso del coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, considerado sorayista, que ha emplazado a los dos aspirantes a “hablar” para evitar enfrentarse en las urnas, asegurando que los afiliados “quieren” que los dos finalistas para presidir el PP se alíen. También Rafa Hernando, portavoz del PP en el Congreso, ha animado a esta unión. El director de campaña de Santamaría y uno de sus principales pilares, el ex secretario de Esado José Luis Ayllón, se niega a aceptar el “no” de Casado, asegura que no es definitivo, y afirma que ahora se abre el momento de que hablen entre ellos.

El principal territorio sorayista que le ha dado la victoria en primarias a la dirigente es Andalucía, donde cuenta con el apoyo del partido. El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, también ha apostado por “una sola candidatura” según el mandato que han dado los afiliados en las urnas. Ha ido incluso más allá, advirtiendo de que si hubiera dos listas distintas amenazarían con “tensionar” el partido.

Castilla y León, tierra de Santamaría, también se ha decantado por esta opción y el secretario general del PP castellanoleonés, Francisco Vázquez, se ha mostrado partidario de que se pongan de acuerdo “o al menos haya diálogo” entre los dos o tres primeros candidatos para llegar a una “candidatura de unidad y consenso” .También Canarias, donde arrasó la ex vicepresidenta, se ha pronunciado y su presidente popular, Asier Antona, ha reclamado este viernes que se cree una “candidatura única de consenso”.

En Extremadura la tarta está repartida, y mientras el presidente del PP de Extremadura, José Antonio Monago, partidario de Cospedal, ha defendido que se produzca la segunda vuelta en la que “escuchar a los candidatos y cuáles son sus propuestas”, la portavoz del PP extremeño, Gema Cortés, ha señalado que confía en que a lo largo de “esta semana” los dos precandidatos a presidir el partido que han superado el primer corte tras la votación de los afiliados registrados, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, mantengan un diálogo para que del Congreso Nacional salgan “lo más unidos y lo más reforzados posible”. La alcaldesa de Cáceres, la ‘popular’ Elena Nevado, también se ha mostrado partidaria de que al próximo congreso que elegirá al presidente o presidenta del PP acuda una “candidatura única”.

Una situación más curiosa se ha producido en Baleares, donde ganó Casado. Pese a esta victoria, el presidente del PP balear, Biel Company, se ha decantado directamente por Santamaría, puesto cree que “lo mejor para el PP” sería que tras los resultados de las primarias hubiera “una integración” de candidaturas para “intentar aglutinar una buena lista”, una “responsabilidad” que considera que correspondería a la ganadora, Soraya Sáenz de Santamaría.

Algo similar ocurre en Aragón, donde venció Casado junto a Cospedal, y donde sin embargo la secretaria general del PP aragonés, Mar Vaquero, ha defendido la unidad del partido y ha apostado por que “cada uno aporte lo mejor para un proyecto del PP que es único”, al tiempo que ha defendido que “la pluralidad, la diversidad y el debate de ideas en el PP siempre han sido para poner en valor la unidad”.