El máximo temor del presidente de la Generalitat, Quim Torra, antes de acudir a La Moncloa para entrevistarse con Pedro Sánchez no era tanto la recepción del presidente del Gobierno como la reacción del independentismo a la apertura de un diálogo con el Gobierno del que está excluida la posibilidad de pactar un referéndum de independencia, aunque Torra lo haya colocado hoy sobre la mesa.

Los temores de Torra se han cumplido apenas unos minutos después de concluir la reunión en La Moncloa. La cuenta oficial de los CDR ha pedido ya la dimisión de Torra por plegarse a hablar de Estatut y la CUP le acusa de dar “un paso atrás” intentando “cerrar por arriba lo que el pueblo abrió por abajo los días 1 y 3 de octubre”.

Para C’s, por contra, lo visto hoy en La Moncloa “no era una operación diálogo, ha sido una reunión de socios de investidura”. Así lo ha definido la portavoz naranja Inés Arrimadas, quien ha lamentado que Sánchez “premie” a los independentistas “cuando vetan al Rey, se saltan las leyes o humillan a los catalanes no independentistas” recibiendo a Quim Torra en Moncloa con una cordialidad que no muestra con los partidos constitucionalistas.

La CUP denuncia que Torra intenta cerrar por arriba lo que el pueblo catalán abrió el 1 y 3 de octubre”

El portavoz de la CUP en el Parlament, Vidal Aragonés, ha negado que se haya abierto el diálogo. “Lo que hoy hemos visto ha sido dos monólogos, el del presidente de la Generalitat y el presidente del Gobierno del Reino de España” ha señalado Aragonés, que ha responsabilizado a Torra de “abrir ese camino” para “desescalar” el conflicto y ha dejado claro que “no cuenten con la CUP” para eso.

Aragonés ha repasado los puntos destacados por el president para concluir que no ha conseguido el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, ni la existencia de “presos políticos y exiliados”. “¿En qué se diferencia el Gobierno de Sánchez con el PP?” para concluir que si la vicepresidenta Carmen Calvo “dice que con esta reunión se normaliza la situación, ya podemos ver en qué términos se mantendrá el Gobierno”.

“No hemos llegado hasta aquí para tirar la toalla, no aceptaremos pactos ni cambios de rumbo. Haced lo que prometisteis en campaña electoral o dimitid” han advertido por su parte desde los CDR, la organización antisistema a la que pertenece Torra y toda su familia, como él mismo destacó tras su investidura.

Los CDR no han necesitado esperar a oír las explicaciones de Quim Torra sobre su encuentro con Sánchez para acusarlo de traidor a los objetivos del independentismo. Una acusación que refleja las tensiones que vive en la actualidad el independentismo, dividido entre quienes defienden la negociación con el Gobierno para “recuperar fuerzas” y los que exigen mantener la confrontación y la vía unilateral, liderados políticamente por la CUP.

Nueva etapa

Por contra el líder de CatEC, Xavier Domènech, se ha felicitado por el inicio de una “nueva etapa” en las relaciones entre el Gobierno y la Generalitat “gracias a la moción de censura” que su grupo reclamaba “para echar al PP”. Domènech ha destacado la “voluntad del Gobierno de desandar el camino hecho por el PP retirando recursos a leyes catalanas”, tal como ha destacado la vicepresidenta Carmen Calvo, y ha reclamado al Govern que dé pasos también para aplicar las leyes sociales.

“No es sostenible por parte de la Generalitat que no desarrolle la parte no recurrida de las leyes recuperadas” ha advertido el líder de los comunes, recordando que buena parte de esas leyes está vigente, pese a lo cual la Generalitat no ha dado ningún paso para ponerlas en práctica. Domènech se ha felicitado además porque “activar las comisiones bilaterales” implica a su juicio “que el diálogo empezará a tratar de infraestructuras, financiación y transferencias”.

El socialista Miquel Iceta ha destacado también el paso dado con la reunión de hoy, pese a constatar a las diferencias entre ambos gobiernos. “Es lógico que Torra mantenga su proyecto político, lo importante es que mantener ese objetivo de fondo no impide dialogar y acordar sobre otras cosas” ha argumentado Iceta, que ha alertado contra “los profesionales de la crispación” convencido de que intentarán bloquear este incipiente diálogo.

Menos entusiasta se ha mostrado el portavoz de ERC, Sergi Sabrià, quien ha considerado “sorprendente” que el gobierno “niegue en 2018 el derecho a la autodeterminación” que han reconocido Canadá o el Reino Unido. Aún así, Sabrià ha valorado que se haya recuperado una mesa de diálogo bilateral con el Gobierno.