Pablo Casado (Palencia, 1981) encara la recta final de su campaña a la presidencia del PP con la reivindicación de que «no se puede hablar de liderazgo político sin contenido», justo lo que los populares han venido reprochando a Ciudadanos y Podemos. Su prioridad es el partido porque «si no está fuerte, de nada sirve presentarse a las elecciones», al tiempo que su equipo vigila estrechamente el proceso electoral del próximo sábado para que no existan «indicaciones de voto por parte de responsables orgánicos» a los 3.082 compromisarios con derecho a voto.

Tras negar que su candidatura esté detrás del vídeo tenebrista de Cuéntame, que ataca a dirigentes próximos a su adversaria, Soraya Sáenz de Santamaría, Casado reivindica una vez más, seguro de su triunfo, que «no se puede intentar amañar el resultado en el vestuario».

Pregunta. -El último en hablar de una lista de unidad ha sido Esteban González Pons, pero también lo han hecho Rafa Hernando, Fernández-Maillo, Barreiro…  ¿Hay una estrategia de dirigentes nacionales del PP para forzar un acuerdo antes del 20?

Respuesta. -Me quedo con lo que dijo Rajoy cuando convocó el cónclave: que tiene que haber integración después del congreso y si yo gano nadie pierde. Trabajaré con todos los candidatos, de hecho ya lo estoy haciendo con los cuatro que quedaron fuera del corte. Ya somos cinco integrados. Lo que no puede ser a mitad del partido, en el vestuario, es intentar amañar el resultado. Ha habido un empate técnico. No podemos seguir hablando de las normas y cuestionando la legitimidad de los compromisarios.

P. -¿Se siente presionado por los dirigentes territoriales?

R. -Ni presiones ni tutelas. Yo tengo un proyecto político, creo que España lo necesita más que nunca y pretendo plantearlo en el congreso porque tanto el militante como el compromisario quiere saber qué proyecto de futuro tienen sus candidatos. Lo importante es que hay un proyecto en el que todo el mundo puede sentirse incluido y no es una cuestión de presionar o de forzar las normas. Creo que llevamos demasiado tiempo hablando de cosas accesorias como del sexo y de la edad de los candidatos. El PP no puede estar en funciones. Pedro Sánchez está deshaciendo en cuarenta días todo lo que hemos hecho y es imposible colocar un mensaje político. He propuesto un reforma del sistema fiscal, otra del sistema penal para defendernos del independentismo, de la reforma educativa, una nueva ley de dignidad y de memoria de las víctimas… y sólo estoy hablando de que si soy joven o mayor, chico o chica…España no está para bromas.

Sánchez está haciendo política, de la mala y de la sectaria, pero política»

P. -Pero uno de los argumentos es que aquí no se trata de debatir ni de ideas ni de proyectos porque eso se hizo en el congreso ordinario del año pasado.

R. -No se puede hablar de liderazgo político sin contenido. Justo lo que hemos dicho siempre de Ciudadanos y de Podemos es que tienen un proyecto cambiante o inexistente y el PP no se puede convertir en eso. Luego tiempo hay para el perfil del candidato de 2020.

P. -¿Pero usted aspira a la presidencia del partido y aspirará a la presidencia del gobierno?

R. -Pero por ese orden. Estamos hablando del partido, que necesita muchísimo trabajo estos dos años, muchísimo, y si no está fuerte, engrasado, de nada sirve presentarse a las elecciones porque vamos a perder.  Necesita revitalización, levantar alfombras, abrir puertas y ventanas… Las encuestas nos dan cinco millones de votos. ¿Qué hacemos con eso? Lo que planteo es un proyecto muy ambicioso basado en la unidad de España, la libertad, la bajada de impuestos, la seguridad y defensa de las víctimas del terrorismo, de la familia y de la vida y la gestión pública. Pero lo importante es el liderazgo nacional y político y para eso hace falta un discurso. Sanchez está haciendo política, de la mala y de la sectaria, pero política. Tengo la edad correcta, la que tenían Suárez, Felipe y Aznar cuando empezaron; quince años de experiencia; he sido cartel electoral; me he presentado a unas elecciones en Ávila y he sacado el mejor resultado de España con 20 puntos por encima de la media nacional de todos los partidos… Puedo plantear una revolución tranquila e ilusionante.

P. -¿Le va a hacer estas consideraciones a Santamaría cuando se reúnan?

R. -Me he visto varias veces con ella, hemos coincidido en algunos sitios, pero todavía no ha habido reunión. Soraya es una persona estupenda con la que contaría si ella ganara. No tendría ningún inconveniente en apoyarla si los compromisarios lo deciden, pero tenemos dos proyectos distintos.

Haré lo posible para que no haya indicaciones de voto de responsables orgánicos»

P. -¿Y no cree que su adversaria tiene más posibilidades de ganar por ser mujer, condición que ella pone en valor?

R. -Plantear el género como un hándicap o un plus es bastante sorprendente. No creo que Soraya la eligieran vicepresidenta por ser mujer, sino por su méritos. No colectivizamos por géneros. Es un debate muy superado. En el PP hemos tenido la primera presidenta del Senado, del Congreso y muchas autonómicas porque eran muy buenas; también la primera comisaria europea, Loyola de Palacio. No creo en ese planteamiento. El PP merece más porque es un partido muy serio.

P. -Su equipo ha pedido de cara a la votación del sábado cabinas, sobres, papeletas… ¿Teme juego sucio?

R. -Hemos propuesto esas medidas para que no haya ningún tipo de presión y se pueda votar en libertad. Eso de que te llamen para recordarte quién te puso, para decirte lo que tienes que hacer, forma parte de la vieja política, de otra época.

P. -¿Está en peligro la libertad de los compromisarios?

R. -No debe haber indicaciones y la gente debe votar en libertad. Pondré todas las medidas para que así sea y que no haya ninguna llamada con indicación de voto por parte de algunos responsables orgánicos del partido.

P. -¿Desconfía de alguna delegación, por ejemplo, de Andalucía?

R. -Quiero confiar en que todas las delegaciones dejarán libertad de voto y, si no es así, lo pondremos en conocimiento de quien corresponda. Yo, desde luego, no estoy llamando a nadie, ni para pedir ni para presionar ni para ofrecer… La política es mucho más que todo eso.

Aguirre ha dicho muchas veces que no está en política. No tengo a nadie detrás»

P. -¿Están incluidas en su proyecto María San Gil y Aguirre? ¿Quiere contar con ellas de alguna manera para el futuro?

R. -San Gil vino a un acto por la libertad y dejó muy claro que no quería volver a la política pero que le parecía un proyecto ilusionante. Para recuperar nuestra base electoral, para recuperar tres millones de votos que se fueron a Ciudadanos y a algún otro partido, lo importante es tener una base sólida y luego podremos recuperar a quien se fue. Que quede claro que en nuestro partido cabe todo el mundo y que tenemos referencias imprescindibles que nuestros militantes y votantes aprecian mucho.

P. -¿Quiere incorporar a Aguirre de alguna manera?

R. -Ha dicho muchas veces que no está en política. Insisto, no tengo a nadie detrás. Todos los que han querido apoyarme se lo agradezco mucho y me parece estupendo, pero esto es una candidatura en la que cabe todo el mundo, muy orgullosa del mejor pasado del partido y que mira al futuro. Yo tengo más futuro que pasado y después de haberme partido la cara por el PP en las peores circunstancias, lugares y momentos tengo claro que tenemos que mirar al futuro y solo podemos conquistarlo si tenemos una buena base de lo que hemos hecho.

P. -¿Quién va a ser su secretario general?

R. -No estoy en el debate de cargos y de, cara a la integración, lo mejor sería presentar la lista en el congreso y reservar la distribución de cargos de la ejecutiva para después de la votación. Así se pueden integrar miembros de las otras candidaturas. Lo único preceptivo es que el secretario general salga de esa lista, no el resto de cargos.