Política

El equipo de Casado ve dificultades en la integración de Santamaría

Báñez, De la Serna, Maillo y el "clan de los vascos" pueden encontrar  acomodo en la nueva dirección

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El equipo de Casado ve dificultades en la integración de Santamaría

El nuevo presidente del Partido Popular, Pablo Casado. EFE

Resumen:

Es muy difícil que ella pueda integrarse en algo”, afirma un miembro de la nueva ejecutiva del PP nombrado por Pablo Casado. Y es que la gran incógnita de los próximos días es si la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, está dispuesta a asumir la autoridad del nuevo líder de los populares españoles y si éste encuentra una responsabilidad que se puede ajustar a su persona más allá de ser vocal de la dirección nacional.

Casado condiciona la primera reunión de su ejecutiva, que podría tener lugar el martes, a una conversación con su antaño adversaria, pero otro dirigente de la candidatura ganadora admite que “integrarla a ella es más complicado” y un tercero que “es difícil ubicarla” no ya en la ejecutiva popular sino, incluso para la candidatura de la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento de Madrid. Otra posible salida es la portavocía del Grupo Popular en el Congreso en sustitución de Rafael Hernando, aunque también hay quien la descarta.

Es muy difícil que ella pueda integrarse en algo”, afirma un miembro de la nueva ejecutiva del PP nombrado por Pablo Casado. Y es que la gran incógnita de los próximos días es si la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, está dispuesta a asumir la autoridad del nuevo líder de los populares españoles y si éste encuentra una responsabilidad que se puede ajustar a su persona más allá de ser vocal de la dirección nacional.

Casado condiciona la primera reunión de su ejecutiva, que podría tener lugar el martes, a una conversación con su antaño adversaria, pero otro dirigente de la candidatura ganadora admite que “integrarla a ella es más complicado” y un tercero que “es difícil ubicarla” no ya en la ejecutiva popular sino, incluso para la candidatura de la Comunidad de Madrid o el Ayuntamiento de Madrid. Otra posible salida es la portavocía del Grupo Popular en el Congreso en sustitución de Rafael Hernando, aunque también hay quien la descarta.

Báñez, De la Serna, Maillo y el “clan de los vascos” pueden encontrar  acomodo en la nueva dirección

Sin embargo, las reticencias y dificultades que encuentran respecto al encaje de la ex vicepresidenta no son tales en lo que afecta a muchos dirigentes que han ido en su derrotada lista. Con la ex ministra de Empleo y persona llamada a haber ocupado la secretaría general del PP si los votos de los compromisarios no se hubieran decantado por Casado, Fátima Báñez, “hay un buen entendimiento” que extienden también al que fuera titular de la cartera de Fomento, Íñigo de la Serna.

Otro nombre que surge entre los “integrables” es el del ya ex coordinador general del PP Fernando Martínez Maillo, ahora mismo uno de los mejores conocedores de la enorme maquinaria popular. Quizá su hándicap es que se le atribuye haber puesto el partido en Castilla y León al servicio de la candidatura de Sáenz de Santamaría, lo que podría mermar sus posibilidades de seguir.

Alonso, Oyarzábal y Semper

Del llamado clan de los vascos hay general coincidencia en la buena valoración que el nuevo presidente del PP tiene de ellos. Tanto el líder de los populares vascos como los presidentes provinciales de Álava y de Guipúzcoa, Iñaki Oyarzábal y Borja Semper, respectivamente, podrían tener cabida en el equipo de Casado. En todo caso, Alonso es miembro nato de la ejecutiva popular en su calidad de barón territorial. De ese grupo, sólo el vicesecretario de acción sectorial, Javier Maroto, apoyó a Casado desde el minuto cero. En otros casos la prometida integración pasará por no mover a algunos de los actuales responsables de área del comité ejecutivo nacional.

Estos son los nombres que se repiten cuando se habla de las posibilidades reales de integración de la lista que, aún siendo perdedora, ha conseguido el 42% del voto de los compromisarios, un porcentaje lo suficientemente importante para que no pueda ser despreciado.

Asimismo tampoco prevén grandes revoluciones en otros niveles de la estructura popular. La proximidad de las elecciones andaluzas afianza a Juan Manuel Moreno, gran valedor de Santamaría pero con quien Casado mantiene una buena relación. Y lo mismo puede decirse de aquellos alcaldes que puedan resultar una opción ganadora en los comicios de mayo del año que viene.

Casado es optimista en cuanto a la integración “porque la gente tiene ganas de trabajar”

El nuevo líder del centro-derecha español tampoco podrá demorar mucho la toma de decisiones si su voluntad es poner el partido a funcionar. En su entorno aseguran que “es optimista respecto a la integración, además -agregan- la gente tiene ganas de empezar a trabajar”, pero lo primero que tiene que hacer es nombrar a su “número dos“.

Críticas al discurso de Santamaría

Con la resaca de un triunfo aún no asimilado, los miembros de la nueva ejecutiva ponen en valor que “Pablo ha hecho un discurso emocional, para el votante”, lo que ha podido hacer inclinar la balanza del compromisario indeciso frente al de la ex vicepresidenta que “ha leído el acta del consorcio de aguas de Tenerife”, dice con sorna un dirigente popular. No dejan de ser opiniones de parte, pero otros hablan de que “parecía una subsecretaria”, de su “condescendencia” y hasta se quejan de “habernos hablado como si fuéramos niños pequeños al estilo Epi y Blas”.

Y era un discurso que temían en la filas de Casado “porque es una excelente parlamentaria. No sabemos lo que le ha pasado, quizá lo tenía demasiado escenificado, no me llegaba” ni siquiera, cuando ha sacado el abanico con la bandera de España que, a juicio de no pocos, ha quedado “artificial”.

No albergan ningún temor respecto a que nadie se aferre al discurso de las “dos legitimidades” para desmerecer el triunfo de Casado. El equipo de Santamaría “ha sido muy elegante, he reconocido la derrota y nos ha felicitado”. Si el resultado hubiera sido más ajustado, como prácticamente todos temían, podría haber existido alguna tentación en este sentido, pero los 15 puntos de distancia acallan cualquier crítica.

Ahora todo está pendiente de una conversación entre Casado y Santamaría, que aunque no sea para abordar su futuro sí lo será para hablar del futuro de significados miembros de su candidatura que se han quedado en la cuneta.