El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha reconocido este lunes que Mariano Rajoy no le llamó para pedirle que se presentara como candidato a su sucesión. «No me llamó», ha admitido en una entrevista en Onda Cero, aunque no ha querido aclarar si, de haberlo hecho, su decisión sobre presentarse habría cambiado: «No lo sé. Sí le puedo decir que a él no le hubiera desagradado que me presentara», ha señalado.

Feijóo ha valorado los acontecimientos que han tenido lugar este fin de semana en el seno de su partido, que ya tiene nuevo presidente, Pablo Casado. Un candidato sobre el que el dirigente gallego no se quiso posicionar públicamente, pero por quien pidió el voto a los compromisarios gallegos por carta. En la entrevista, ha defendido la neutralidad con la que se ha mostrado de cara al público y ha adelantado que la seguirá manteniendo.

Sobre el nuevo posicionamiento del partido tras la elección de Casado, que algunos consideran ha sufrido un giro a la derecha, Feijóo ha defendido que el PP sigue siendo «un partido de centro reformista. El 99% de mis compañeros, como yo, no ha sufrido ninguna mutación ideológica. Mal haríamos en enterrar nuestras virtudes y .políticas [pasadas]». El presidente gallego se ha reafirmado en esta postura rechazando cualquier giro identitario, a lo que ha añadido que «el marianismo no ha muerto, porque gran parte del marianismo ha apoyado a Casado».

El líder gallego ha negado cualquier bloque izquierda-derecha y considera que en las primarias del partido, no se ha valorado este aspecto, sino que se ha votado «en clave parálisis-movimiento. Casado es un fenómeno híbrido, mitad Le Pen mitad Trudeau».

Feijóo ha valorado positivamente su elección y ha recalcado que es una persona que «sabe escuchar y sabe lo que necesita el partido». Pese a la integración de Soraya Sáenz de Santamaría, con quien se reunirá el miércoles el nuevo presidente, solo un día antes de convocar el comité ejecutivo, Feijóo ha adelantado que nadie de su candidatura podría ocupar la secretaría general porque «cuestiones estatutarias».