En solo dos días el nuevo presidente del PP se ha reunido con su inmediato predecesor, Mariano Rajoy, pero también con los otros dos que antecedieron a éste. La mañana de este martes sorprendía con una cita con José María Aznar, pero por la tarde ha recibido al andaluz Antonio Hernández Mancha el que, como Casado, llegó al liderazgo de la entonces Alianza Popular en un congreso de 1987 con dos candidaturas, en su caso, en pugna con Miguel Herrero Rodríguez de Miñón. Hernández Mancha asistió al congreso popular de este fin de semana, momento que aprovechó Casado para citarle en su discurso cuando apeló al pasado, presente y futuro del PP.

Fuentes populares explican que con esta agenda se cumple la máxima de Casado en el sentido de que la mejor manera de «recuperar el espacio perdido» es «reivindicar nuestra historia como partido, pues lo más importante es que hemos sido una formación política útil para los españoles». Casado y Mancha no se conocían, pero una vez elegido nuevo líder del PP éste aprovechó para citarle en Génova, lo que en muy buena medida atempera el impacto que ha tenido su foto con Aznar.

Rememorar a Mancha es hacerlo al congreso fallido de 1987 que hubo que repetirse en 1989

Si Aznar no pisaba la sede popular desde diciembre de 2015, cuando se presentó en una convocatoria del comité ejecutivo nacional y se le sentó lejos de la mesa presidencial, entre Jesús Posada y Pío García Escudero, Hernández Mancha debía llevar lustros sin poner un pie en el número 13 de la calle Génova. De hecho, no se recuerda que ni Aznar ni Rajoy le citaran nunca para mantener una entrevista con él, o no al menos públicamente. De hecho, la memoria del andaluz que sucedió a Manuel Fraga pasó en buena medida al al olvido.

Es más, mencionar a Hernández Mancha es hacerlo al congreso que se cerró el falso y que dos años más tarde, en 1989, provocó el regreso de Manuel Fraga y el proceso de refundación por el que se convirtió en el Partido Popular actual e incorporó a todo el espectro de la antigua UCD, con Marcelino Oreja a la cabeza. También es la historia de la moción de censura fallida contra Felipe González en 1987 al que le arrastraron sus propios compañeros de partido para que se estrellara.

Este miércoles, en la agenda de Casado incluye a la que fuera su rival en las primarias, Soraya Sáenz de Santamaría, y al Rey Felipe VI, que le recibirá en La Zarzuela por la tarde.