Es uno de los actos más populares de la Semana Grande de San Sebastián desde hace quince años. Miles de personas y decenas de embarcaciones ‘pirata’ participando en una fiesta en la bahía de La Concha a modo de inicio de la Aste Nagusia donostiarra que este año, entre los días 11 al 19 atraerá a miles de personas a la capital guipuzcoana. Este año los organizadores del acto han invitado a los padres de los ocho jóvenes condenados por la agresión de dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua, en octubre de 2016, para protagonizar el momento estelar de la fiesta; el lanzamiento del chupinazo que da inicio a la fiesta.

Bajo el lema “Puerto, fiesta y revolución alegre”, la fiesta pirata de San Sebastián que se celebra desde 2003 ha contado en ediciones anteriores con otros chupineros vinculados a reivindicaciones sociales y políticas, como la presa de ETA Sara Majarenas y su hija Izar -hospitalizada tras ser agredida por la pareja de su madre-, la plataforma en apoyo al aborto libre o el colectivo de solidaridad con los refugiados.

La elección de los padres de los condenados por la agresión de Alsasua, de los que siete de ellos cumplen penas en prisión de entre 9 y 12 años de cárcel, ha suscitado el malestar del colectivo de víctimas del País Vasco, Covite, que ha advertido al alcalde de la capital guipuzcoana de que si no impide la participación de las familias de Alsasua en el txupinazo emprenderá acciones legales.
Covite ha remitido una carta al alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, instándola a impedir que el chupinazo sea lanzado por los familiares de los condenados.

Una «humillación» a las víctimas

Considera que es “muy grave” que las instituciones públicas no impidan, y más aún que respalden, una muestra de apoyo a los condenados por delitos que “humillan” a las víctimas. Recuerdan que las condenas de la Audiencia Nacional han acreditado la gravedad de la agresión. Covite pregunta al alcalde de San Sebastián si el Consistorio respaldaría que fueran familiares de los condenados de ’La Manada’ quienes lanzaran el chupinazo, “sería impensable”.

Covite también ha puesto en conocimiento del delegado del Gobierno, Jesús Loza, los hechos. Ha instado al representante del Ejecutivo a actuar por la vía contencioso administrativa apelando al principio de neutralidad política para que de modo cautelar se pueda impedir el lanzamiento del chupinazo.

Los promotores de la fiesta pirata se pusieron en contacto con el movimiento que agrupa a los padres de los jóvenes de Alsasua para comunicarles que habían sido seleccionados para el lanzamiento del chupín. Los padres afirman que es “un honor” y subrayan la muestra de solidaridad que supone. Apuntan que es una muestra m{as de que lo que empezó de modo sencillo “se ha convertido ya en una ola de solidaridad”.

Los organizadores recuerdan que la fiesta de “los piratas de Donostia” responde al impulso que en favor de unas fiestas “populares, liberalizadoras y euskaldunes”, reivindican las distintas cofradías que integran el colectivo “pirata”. En la convocatoria de este año los impulsores confían en que “el salitre del mar de Donostia les llegue a los jóvenes que están a cientos de kilómetros”.