Matteo Salvini se mostró indignado por el derrumbe del puente Morandi el martes 14 de agosto en Génova. «En Italia no se puede morir así», sentenció.  Prometió que buscarían a los culpables y agradeció su labor a los implicados en las tareas de rescate. Sin embargo, horas después se iba de fiesta con militantes de su partido en Furci Siculo, en Messina, Sicilia.

Al encuentro de la Liga en Messina, acudieron 260 personas, que degustaron deliciosos platos de pescado y culminaron la cena con un pastel que reproducía la imagen de su líder. Salvini aparece relajado y sonriente en las fotos, según informa el Corriere della Sera. Mientras tanto, en Génova se libraba una batalla contra reloj en búsqueda de quien quedase con vida bajo los escombros del puente Morandi.

Las redes sociales difundieron algunos de los cientos de selfies que sus fans se hicieron con Salvini, a quien le faltó tiempo para culpar a la Unión Europea de no dejar a Italia dedicar suficiente dinero a infraestructuras. La oposición de centro izquierda se mostró indignada por la actitud del ministro del Interior.

«Quienes detentan cargos públicos tienen el deber de mostrar disciplina y sentido del honor», señala la Constitución. A la Carta Magna se ha referido el presidente del Partido Democrático, Matteo Orfini. «Estas imágenes son un insulto al dolor de nuestro país y niegan ese deber de honrar a las víctimas», señalaba en Twitter.

Otros diputados del centro izquierda también atacaron a Salvini. «La camisa blanca y los platos llenos de pescado impresionan cuando se piensa cómo los bomberos en esos momentos sacaban cadáveres de los escombros en Génova», dijo Michele Anzaldi. Otro diputado del PD demandaba al ministro que pidiera perdón a los genoveses por su desdén.

En lugar de excusarse, Salvini pasó parte de la jornada del jueves en Génova. Visitó en el hospital a Gianluca, de 29 años, al que los bomberos lograron rescatar después de cuatro horas de un salvamento en circunstancias extremas.

Apeló reiteradamente a Autostrade, concesionaria de la autopista A10 y encargada del mantenimiento del puente Morandi, para que se hiciera responsable de los daños ocasionados. Salvini sabe cómo hacer olvidar una noche inoportuna de farra.