El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), ha rechazado este viernes el derribo de la cruz que corona el monte Olárizu que la Junta Administrativa del concejo de Mendiola quiere retirar en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. En declaraciones a los medios de comunicación, el alcalde ha explicado que el Ayuntamiento vitoriano «no va a retirar ninguna cruz», ya que el origen del monumento de 1952 fue «una cuestación popular con dinero de los vitorianos» por motivos religiosos.

Según ha explicado, posteriormente el franquismo utilizó la cruz «de forma partidista» grabando en su base los nombres de los sacerdotes que murieron durante la Guerra Civil. La Junta Administrativa del concejo de Mendiola, propietaria del terreno, acordó el pasado mes de abril retirar el monumento pero el Consistorio vitoriano rechaza su derribo y quiere colocar un placa para «contextualizar el sentido de la colocación de la cruz».

‘Se va a contextualizar’

«Si del ayuntamiento depende, no se va a retirar esa cruz. Se va a contextualizar. Habrá que ver si la Junta puede retirar la cruz, todavía no está claro», ha advertido Urtaran. En este mismo sentido se ha pronunciado el teniente de alcalde y portavoz del PSE, Peio López de Munain, quien ha recordado que la colocación de la placa se acordó en el grupo municipal de memoria histórica y fue aprobada por el pleno de la ciudad.

«Lo que va a hacer el Ayuntamiento es mantener en pie y contextualizar la Cruz de Olárizu, un monumento que, no olvidemos, no nació para servir a la dictadura, sino que fue el propio régimen franquista quien se sirvió de él apropiándoselo para ponerlo al servicio de su fanático discurso», ha concluido.

La cruz de Olárizu tiene diez metros de altura y está hecha de hormigón armado. Fue erigida en 1952, en recuerdo a la Santa Misión celebrada en Vitoria en noviembre de 1951, en el marco del Jubileo del año anterior, a iniciativa de la sociedad civil, aunque los gobernadores civiles impusieron grabar en su base un recuerdo a «los sacerdotes alaveses caídos por Cristo y por nuestra Patria durante la Cruzada de Liberación, llenándose así el vacío que se dejaba sentir de consignar los nombres de quienes fueron mártires por la Cruz de Cristo», como recordaba El Correo recientemente.