«Yo (al igual que muchos compañeros) también me he planteado dejarlo en más de una ocasión en el último año, que ha sido especialmente duro». La alcaldesa de Barcelona y coordinadora general de CatComú, Ada Colau, también se ha planteado dejar la política como anunció este martes Xavier Doménech.

Colau ha reclamado reflexionar sobre si el hasta ahora líder del partido, Xavier Domènech, ha tenido que asumir «tanta carga» al encabezar las elecciones catalanas del pasado año, y asumir la coordinación de los comuns, además de ser secretario general de Podem para ayudar a la confluencia.

En un escrito difundido en su perfil de Facebook, ha afirmado: «Quizás nos pasamos al poner el listón demasiado alto a nuestra propia gente, a la gente común. Quizá no es muy sostenible que esperemos tanto de nuestras caras visibles», ya que no son políticos profesionales y no están entrenados para esta ‘selva’, ha expresado en sus palabras, informa Europa Press.

Y ha añadido: «Quizás nos equivocamos cuando le pedimos al Xavi que, tras ganar dos elecciones al Congreso, encabezara unas elecciones catalanas, asumiera la coordinación del nuevo espacio de los comunes y además fuera secretario general de Podemos en Cataluña para ayudar a la confluencia».

La alcaldesa asegura que resiste «por responsabilidad»  y porque es «un honor» trabajar por Barcelona

La alcaldesa ha admitido que ella también se he planteado dejarlo «en más de una ocasión en el último año, que ha sido especialmente duro» y que resiste por responsabilidad y porque es un honor trabajar por Barcelona.

Colau, que ha agradecido el trabajo de Domènech en el partido en uno de los períodos más complicados de la historia reciente de Cataluña, en sus palabras, ha añadido: «Creo que está bien, por honestidad, que nos preguntemos todos juntos si realmente era necesario que una sola persona asumiera tanta carga».

La alcaldesa ha asegurado que Domènech ha sufrido en este periodo «desgaste personal y sacrificio familiar» y ha asegurado que su decisión le interpela personal y políticamente, ya que supone un gran ejemplo de lo que significa para la gente común pasar a hacer política institucional.

«No estamos aquí por ambición de poder, sólo por compromiso con la gente; tampoco estamos por dinero, de hecho tenemos un código ético que limita el salario a 2.200 euros y el resto lo damos a proyectos sociales; y a nosotros se nos exige más que a ningún otro partido, precisamente porque hemos venido a acabar con la corrupción y dignificar la política», ha dicho.

Así, ha rechazado «la política mediática, la política de las fake news, la política de la lucha partidista que olvida los grandes objetivos y dificulta los consensos, la política de los ritmos frenéticos incompatibles con la crianza y el cuidado de las personas».