El Gobierno vasco no ha ahorrado este martes en buenas palabras hacia el Ejecutivo de Pedro Sánchez del que ha asegurado que ha traído un profundo «cambio de actitud» y talante hacia algunas de las cuestiones esenciales de la política vasca. También ha valorado que ante las principales demandas del Gobierno Urkullu se ha comportado de modo más comprensivo y dialogante de lo que lo hizo Mariano Rajoy. El portavoz, Josu Erkoreka, ha asegurado que la llegada de Sánchez a La Moncloa ha supuesto detectar cambios «inimaginables» con el Gobierno del PP. En su opinión, se ha mejorado de modo muy importante la interlocución entre los dos Gobiernos y se han escuchado algunas de las demandas que desde Euskadi se venían trasladando sin resultados a la Administración anterior.

El Gobierno del PNV, formación cuyo respaldo fue clave para que triunfara la moción de censura presentada por el PSOE, ha reconocido que en los tres primeros meses del nuevo equipo se ha percibido un «cambio formal evidente» respecto al Gobierno anterior. Ha apuntado que uno de los aspectos más llamativos es el referido al modo en el que se «afrontan las cuestiones» que se les están planteando desde el País Vasco. En este sentido, el portavoz de Urkullu ha citado cómo la Administración Sánchez está accediendo de modo abierto a abordar el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika cuando con Rajoy ni siquiera se llegó a celebrar «una sola reunión» para tratar esta cuestión.

Erkoreka también ha recordado que apenas semanas después de llegar al Gobierno, Sánchez accedió a la retirada de varios recursos presentados ante el Tribunal Constitucional por el anterior Ejecutivo, como los relativos a las mejoras retributivas de los funcionarios o la tramitada para paralizar la llamada ley vasca de abusos policiales.

Cambio «evidente»

El cambio «evidente» que reconoce el Gobierno vasco deja aún pendiente de ver cuáles serán los resultados finales. Por el momento existen en marcha varias comisiones bilaterales de carácter técnico para negociar el posible cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika, en el que Euskadi reclama la cesión de 37 competencias, entre ellas la gestión de las prisiones y el régimen económico de la Seguridad Social, así como al abordaje de un nuevo estatuto que renueve el de Gernika de 1979 y en el que las formaciones nacionalistas quieren fijar una nueva relación con España.

Precisamente ayer el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, también se mostró cercano al Gobierno al afirmar que no descarta que se pueda entablar un proceso de negociación presupuestaria. Esteban reconoció que percibe un cambio de actitud por parte de los grupos parlamentarios que le respaldaron para ser investido. Instó a Sánchez a que explore la posibilidad de un acuerdo presupuestario, para lo que le urgió a favorecer más el acuerdo que la confrontación y con ello facilitar que pueda agotar la legislatura. Esteban no descartó que tanto Podemos como ERC y PDeCat, como el propio PNV pudieran abrir una senda de diálogo con el Gobierno.