La secuencia no es nueva, niños y niñas participando en actos dirigidos a honrar o a reclamar derechos para los presos de ETA. Pero en esta ocasión lo hacen de modo activo en una suerte de actividad de manualidades infantiles dirigidas a elaborar las pancartas que reclaman el regreso a casa de una presa del municipio. Se trata de Maite Aranalde, una presa que tras cumplir una primera condena en Francia huyó para reintegrarse de nuevo en la estructura de la banda, pese a tener causas pendientes con la Justicia española.

Su entrega a España está prevista para los próximos días tras haber cumplido la segunda condena -de diez años- impuesta por la justicia francesa desde su último arresto en 2010. La plataforma de apoyo al colectivo de presos, Kalera (A la calle), ha colgado un vídeo en las redes sociales en el que se ve cómo al menos una decena de niños de corta edad participan de modo activo en la elaboración de algunas de las pancartas que se han colgado estos días en el pueblo natal de Aranalde, Ibarra (Guipúzcoa). Con ellas se ha invitado a los vecinos de ese municipio, gobernado con mayoría absoluta por EH Bildu, a participar en la manifestación que tendrá lugar esta tarde en contra de su entrega a España. En las imágenes varios niños pintan de rojo y negro algunas de las letras de la pancarta en la que se observa la imagen pintada de la presa junto al lema que reclama su regreso a casa.

No es la primera vez que el entorno de la izquierda abertzale recurre a los menores para sus mensajes de apoyo a los presos o en contra de la política de dispersión. Hace unos meses puso en marcha la campaña en la que recurrió a los niños de los reclusos, a los que denominaba “los niños de la mochila”, para denunciar los viajes a los que les obliga la política de dispersión en prisiones alejadas de Euskadi.

Causas pendientes

Aranalde tiene causas pendientes con la justicia española. Fue puesta en libertad por error por problemas con la reclamación hecha a Francia para su entrega a la justicia española. Contra ella existe abierta una causas en nuestro país por un posible delito por tenencia de explosivos.

Aranalde, hija de otro presos de ETA, Jokin Aranalde y con varios miembros en su entorno familiar vinculados a la banda y su entorno, cumple condena en la prisión de Rennes en Francia desde que fue detenida por segunda vez en el país galo en 2009. Anteriormente había sido arrestada y cumplido condena en Francia.

El 19 de marzo de 2005 fue detenida por primera vez y condenada por asociaciones de malhechores. Una vez cumplida la condena, en el verano de 2009, cuando la Justicia Francesa se disponía a entregarla a España, un error judicial por el extravío de la orden de detención y entrega obligó al juez Ismael Moreno a decretar su puesta en libertad bajo fianza de 12.000 euros y la retirada del pasaporte. Días más tarde, Aranalde huyó y se refugió de nuevo en Francia donde se reintegró en ETA.

El juez Baltasar Garzón decreto orden de busca y captura. La fiesta de bienvenida que le habían preparado en su pueblo, Ibarra se prohibió y se saldó con serios incidentes.

Detenida junto a ‘Ata’

Apenas un año después de su fuga, el 20 de mayo de 2010, Aranalde fue detenida de nuevo junto a quien fuera jefe militar de ETA Mikel Kabikoitz Carrera, alias ATA – condenado a perpetuidad en Francia-. La reincidencia de Aranalde y la consideración de alta responsabilidad en el organigrama de ETA que le imputó la justicia le valió una segunda condena de diez años en Francia. Ahora, cumplidas tres cuartas partes de la pena, la Justicia Francesa tiene prevista su entrega a España.

Es contra la que esta tarde se van a manifestar simpatizantes de la izquierda abertzale en su municipio. La marcha partirá de Ibarra en dirección a la cercana Tolosa. En el vídeo en el que se llama a participar se recuerda que la entrega supondrá riesgo de volver a ser encarcelada y de ser alejada a un centro penitenciario distante del País Vasco.

En los últimos días los diversos colectivos de apoyo a los presos de ETA han intensificado sus movilizaciones en contra de la política penitenciaria. Así, han convocado una manifestación, que se espera multitudinaria, para el próximo 20 de octubre en San Sebastián. Una marcha que llega en un clima de crítica al Gobierno Sánchez pese a que ha iniciado los acercamientos a cárceles próximas al País Vasco. Los casos de Kepa Arronategi (De Almería a la prisión de Zuera, en Zaragoza) y Marta Igarriz (de la cárcel de Castellón a la de Logroño), que se completarán próximamente, son los primeros. Desde EH Bildu y movimientos como Sare se ha criticado que se esté demorando en exceso al traslado de los reclusos de ETA y que éstos no se hagan a prisiones vascas. También cuestionan que se trate de una medida individualizada y no colectiva, lo que dosificará y prolongará en el tiempo el final del alejamiento de los alrededor de 270 presos de ETA que aún cumplen condena en prisiones españolas y francesas fundamentalmente.

Denuncia de la víctimas

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite ha denunciado hoy la utilización por parte de la izquierda abertzale de niños «con fines políticos». Se ha referido al citado vídeo dedicado a la próxima extradición de Aranalde y ha cuestionado que se recurra a menores de edad en plena calle para una actividad en la que pintan pancartas «en favor de la impunidad de la etarra Maite Aranalde». En un comunicado, Covite ha explicado que el vídeo, publicado en la cuenta de Youtube ‘Askatasun Taupadak’, se muestra cómo los niños colaboran activamente pintando pancartas en las que se pide la puesta en libertad de esta etarra, que va a ser extraditada este jueves de Francia a España.

«En el País Vasco y en Navarra prácticamente cada semana se organizan concentraciones en las que se pide la amnistía para los presos de ETA, la organización criminal que más ha atentado en democracia y que más empeño ha puesto en destruir el Estado de Derecho», han señalado. A juicio del colectivo, «es un peligro que los niños crezcan viendo cómo se pide la impunidad para los terroristas de ETA».

También ha recordado que Maite Aranalde fue detenida en Francia en 2005 y entregada a España en 2009 y puesta en libertad bajo fianza «por un error burocrático» entre la justicia española y la francesa, tras lo cual «se fugó». Fue detenida un año después junto al jefe militar de la banda, Mikel Carrera, ‘Ata’, en Francia, donde ha estado cumpliendo condena desde entonces.

Covite recuerda que este año ya ha contabilizado un total de 165 actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA en su Observatorio de radicalización, un espacio en la web del Colectivo en el que se registran todos los actos relacionados con la radicalización violenta en el ámbito del terrorismo de ETA, «el único que se enaltece y justifica constantemente en toda Europa». «Del total de los actos documentados, 52 han tenido lugar en Guipúzcoa, 48 en Vizcaya, 46 en Navarra, 14 en Álava, tres en otras provincias de España y dos en Francia, ha informado. Los datos reflejan que ha habido «un 117% más de actos de enaltecimiento del terrorismo de ETA en lo que va de año que en todo el 2017».