El conseller de Acción Exterior y Relaciones Institucionales de la Generalitat, Ernest Maragall, ha señalado hoy que Meritxell Batet le habría trasladado la posibilidad de incidir en la Fiscalía para que rebaje las acusaciones contra los líderes independentistas procesados por la organización del 1-O. Unas afirmaciones que la ministra de Organización Territorial ha negado tajantemente.

En declaraciones a Onda Cero, Maragall ha evitado explicitar qué miembro del ejecutivo de Pedro Sánchez habría ofrecido interceder ante la Fiscalía, aunque ha señalado Batet, con la que en los últimos meses ha pactado los contenidos de la negociación entre ambas administraciones en la Comisión Bilateral. El conseller ha insistido en que «el Gobierno debería dar instrucciones a la Fiscalía General del Estado» para que cambie su postura en las calificaciones fiscales para el juicio y renuncie a acusar a los líderes del procés de rebelión, como sostiene en su instrucción el juez Pablo Llarena.

Batet no ha tardado en responder exigiendo a Maragall una rectificación. En declaraciones a los medios tras un desayuno informativo, ha desmentido «rotundamente» las declaraciones del conseller y le ha reclamado que «lo aclare y rectifique sus propias palabras». «Tanto en público como en privado» ha añadido, «todos los miembros de este Gobierno y yo personalmente hemos dicho exactamente lo mismo, máximo respeto a la autonomía de la Fiscalía General, entre otras cosas porque es una autonomía garantizada constitucionalmente, y por tanto máximo respeto a la independencia del poder judicial».

Tanto en público como en privado el Gobierno ha dicho exactamente lo mismo, máximo respeto a la autonomía de la Fiscalía General» ha respondido Batet

De hecho, Maragall ha asegurado que un miembro del Gobierno se ha comprometido «a dar instrucciones a la Fiscalía» aunque admitió que no era su competencia. El conseller, que preside la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, y es por tanto una de las voces autorizadas en la interlocución entre Gobierno y Generalitat, ha asegurado que «hay infinidad de casos que demuestran hasta que punto el Gobierno se ha inmiscuido en el terreno judicial».

El titular de Relaciones Institucionales, que ayer reabrió la embajada de la Generalitat en Alemania pese a las advertencias del ministro de Exteriores Josep Borrell, ha asegurado además que las relaciones entre ambas administraciones «están muy lejos de llegar a la normalidad» debido precisamente al proceso judicial que mantiene a los líderes independentistas en prisión o fugados de la justicia.

El PP pide la comparecencia de Maragall

El líder del PP catalán, Xavier García Albiol, ha señalado como muy graves las afirmaciones de Maragall y ha anunciado que su partido pedirá la comparecencia del conseller en el Parlament para que las explique esos contactos con el Gobierno «aunque lo cierto es que Maragall ha sido bastante claro esta mañana». Albiol ha lamentado que estas declaraciones demuestran que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «está dispuesto a aceptar cualquier humillación y cualquier renuncia a cambio de seguir sentado en la Moncloa».

«Una de dos, o Maragall miente o miente la ministra Batet, uno de los dos nos engaña» ha argumentado el dirigente popular, quien ha apostado por la veracidad de las afirmaciones del conseller. «Quieren ocultar lo que está pasando entre Gobierno y Generalitat y sospechamos que quien miente es la ministra» ha lamentado Albiol, para quien ahora adquieren «coherencia» las declaraciones tanto Josep Borrell como la propia Batet de los últimos días, afirmando que preferirían que los líderes del independentismo estuvieran en libertad condicional.

Tardà supedita los presupuestos al 1-O

Maragall ha hecho estas aseveraciones en defensa del diputado de ERC en el Congreso Joan Tardà, que ligó el apoyo de su partido a los Presupuestos Generales del Estado a un cambio en la postura de la Fiscalía en el proceso del 1-O. «Si no insta a la Fiscalía General del Estado a retirar la acusación de rebelión, ¿cómo será posible pactar los presupuestos? Será casi un imposible», advirtió Joan Tardà.

Fuentes del Ministerio de Política Territorial que dirige Batet han respondido a las declaraciones de Maragall advirtiendo de que el Ejecutivo «no da órdenes a la Fiscalía» porque respeta la separación de poderes. El Gobierno de Pedro Sánchez ha asegurado reiteradamente que «no puede dar órdenes» a la Fiscalía General para que cambie su postura en el proceso contra los líderes del 1-O, pero el Govern y los partidos que le dan apoyo no han dejado de señalar esa vía desde que PDeCat y ERC se sumaron a la moción de censura para desbancar a Mariano Rajoy y otorgar la presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez.

De nada le han servido en los últimos meses las reiteradas declaraciones de independencia a la nueva Fiscal General, María José Segarra. Los nuevos líderes del independentismo, desde Quim Torra a Tardà, han insistido recurrentemente en que el Gobierno tiene en su mano rebajar las calificaciones de la Fiscalía a las puertas del juicio por el 1-O. Se ampara para ello en las opiniones de diversos constitucionalistas que han cuestionado la imputación por rebelión contra los líderes independentistas, así como en la negativa de la justicia alemana a entregar a Carles Puigdemont a España por ese delito.