Política

El PP salva su "marca" en Barcelona pero pondrá sus concejales a disposición de Valls

Temor a que desde la candidatura del ex primer ministro francés se lancen "cantos de sirena" a miembros del PP

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El PP salva su "marca" en Barcelona pero pondrá sus concejales a disposición de Valls
Valls junto a Cospedal y Albiol en un acto del PP

Valls junto a Cospedal y Albiol en un acto del PP EFE

Resumen:

El Partido Popular mantendrá su «marca» en Barcelona para presentarse a las elecciones locales y autonómicas con sus siglas y su candidato, aún por determinar, y que, según fuentes populares, será de impacto, sin descartar un independiente. Eso no es óbice para que la voluntad de la nueva dirección del PP sea la de colaborar con el ex primer ministro francés y candidato a la alcaldía de la Ciudad Condal, Manuel Valls, una vez pasen los comicios. De hecho, la idea es poner sus concejales a disposición de un proyecto constitucionalista que puede encabezar perfectamente Valls si suma los apoyos suficientes, según admiten en Génova.

Sin embargo, los populares van a tener que luchar a denuedo por un espacio propio. No es una batalla fácil. En 2015 solo consiguieron 3 concejales, magro resultado, que en mayo del año que viene puede verse aún más mermado si Valls consigue agrupar el voto no independentista ni populista. Corren los populares el riesgo de desaparecer en Barcelona, aunque creen que todavía es posible retener el voto de los barrios de Corts -donde quedan primeros o segundos, según los comicios- y de Sarria Sant Gervasi -donde consiguen casi siempre ser los segundos más votados-.

El PP teme que Valls lance «cantos de sirena» a alguno de sus dirigentes como Enric Millo

Ese es el principal argumento que sostiene su decisión de elaborar una lista propia, con un candidato aún por desvelar una vez que Alberto Fernández Díaz, un histórico del PP en la política municipal barcelonesa, haya decidido no volver a concurrir a las elecciones locales. Los populares han encargado un sondeo en el que han incluido hasta los nombres de la portavoz parlamentaria en el Congreso, Dolors Montserrat, y de la vicesecretaria de Estudios y Programas de la dirección nacional, Andrea Levy, entre otros.

A estas dificultades se une el temor de que la plataforma que aúpa a Valls lance «cantos de sirena» a algunos de sus dirigentes más destacados en Cataluña. De hecho ha surgido el nombre del ex delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, como uno de los «fichables», aunque fuentes de su entorno lo niegan. Millo, que nació políticamente en Unió Democrática de Cataluña, sustituyó en 2016 al frente de la Delegación del Gobierno a María de los Llanos de Luna por su carácter más «dialogante y contemporizador». La entonces vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de  Santamaría, le convirtió en sus «ojos y oídos» durante la llamada «operación diálogo» y él siempre mantuvo una línea de interlocución con el independentismo más  moderado.

El ex primer ministro francés no será un objetivo de la campaña electoral del PP

Tras la plataforma electoral de Valls se encuentra, como una de sus principales promotoras, Sociedat Civil Catalana, con buenas relaciones con un sector del PP catalán. La decisión de Pablo Casado de ir adelante con una lista propia, identificable, no deja de ser un ejercicio de riesgo ante la potencia de tiro de la candidatura del ex primer ministro francés.

Pacto de «no agresión» entre constitucionalistas

A ello se une la intención de los populares de no convertir a Valls en objetivo de su campaña electoral para hacer un llamamiento a favor de un frente común que permita un gobierno municipal no independentista. Los populares creen que el gran fallo de Ciudadanos el 21-D fue ir a por el voto del PP en lugar de intentar ampliar su base electoral a costa, por ejemplo, del abstencionismo. Su idea es un «pacto de no agresión» entre constitucionalistas  que permita a cada una de sus marcas, incluido el PSC, consolidar su propio voto, no perder en el reparto de restos y «sumar tras las elecciones municipales».

 

En principio la intención de Génova es no esperar mucho más para revelar sus principales cabezas de lista a la presidencia de las Comunidades Autónomas que celebran elecciones y a las capitales de provincia. La «batalla de Barcelona» va a ser de las más interesantes de los comicios locales del 26 de mayo del año que viene. A Ada Colau por los «comunes», a Ernest Maragall por ERC y a Jaume Collboni por el PSC, se les suma Manuel Valls en una candidatura que se pretende abierta al constitucionalismo en la que se va a integrar Ciudadanos. El PP debe buscar un hueco y no lo tiene nada fácil.