Política

Puigdemont, acorralado en la televisión belga: "Debería encerrarse en la cárcel"

Un periodista puso en serios apuros a Puigdemont en una entrevista: "No puedo entender por qué está en el estudio y no en Cataluña con sus amigos"

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Puigdemont, acorralado en la televisión belga: "Debería encerrarse en la cárcel"
Carles Puigdemont durante una entrevista en la televisión belga.

Carles Puigdemont durante una entrevista en la televisión belga.

Resumen:

Carles Puigdemont se ha enfrentado a una tensa entrevista en la cadena de televisión ‘VRT NU’, en la que un periodista belga puso en serios apuros al ex presidente de la Generalitat.

En concreto, el periodista cuestionó de forma tajante su decisión de no volver a España tras un referéndum «falso»: «Si quiere ganar algo de dignidad, creo que debería volver y encerrarse en la cárcel» afirmó.

«No puedo entender por qué está en el estudio, y no con sus amigos en Cataluña«, prosiguió el periodista. Ante estas preguntas, Puigdemont se defendió diciendo que «no creo en los mártires, creo en la democracia y en la separación de poderes», ante lo que el profesional volvió a contraatacar: «Si no quería ser un mártir, no debería haber organizado un referéndum falso y sí uno real. Ha perdido credibilidad», sentenció.

La tensa entrevista se produjo después de conocerse que Carles Puigdemont propusiese al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, abrir una «mediación discreta» para encauzar una línea de diálogo entre Cataluña y el Estado que conlleve a una solución refrendada en las urnas.

Al menos así lo plantea en el libro «La crisis catalana. Una oportunidad para Europa» (La Campana), un texto de 238 páginas fruto de las conversaciones del ex president con el periodista belga Olivier Mouton.

En concreto, el último capítulo del libro se centra en desarrollar la «propuesta» de Puigdemont para «salir de la crisis catalana», que pasa por buscar la «supervisión de actores internacionales» para que acompañen las conversaciones y «verifiquen» el grado de cumplimiento de los acuerdos que puedan alcanzarse.

En este sentido, se lamenta de su decisión de suspender los efectos de la declaración unilateral de independencia, el 10 de octubre del año pasado en el Parlament, para dar una oportunidad al diálogo, a la espera de que surgiese una figura mediadora.

«El fraude del 10 de octubre de 2017, cuando atemperamos nuestro deseo de independencia para hacer posible el diálogo, no se puede volver a repetir. Si realmente hay una voluntad de hablar, la tiene que verificar un mediador que proporcione las garantías necesarias», subraya en el escrito.

La aceptación por parte del Estado de una mediación supondría, según Puigdemont, «reconocer que hay un problema. España debe reconocer que le hace falta ayuda para salir de este agujero».

«Ahora le toca ser creativa a España. En caso contrario, continuaremos luchando por una independencia que está reconocida por el derecho internacional a través de la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia sobre el caso de Kosovo», remarca.