Los CDR han convocado a «movilizarse» mañana para una «jornada de lucha» coincidiendo con el primer aniversario del 1-O. El independentismo radical deja claro así que no está dispuesto a conformarse con la conmemoración institucional orquestada por un Govern que todavía no ha cumplido ninguna de sus promesas de «ruptura republicana» y al que la CUP ha empezado a reclamar dimisiones este fin de semana. La conmemoración del referéndum del 1 de octubre se le está atragantando a Quim Torra.

Los comités han anunciado «acciones sorpresa» en tres puntos neurálgicos de Barcelona, y una manifestación en el cruce de Diagonal con Paseo de Gracia a las 12.00 h. Lo han hecho a través de su cuenta oficial de twitter. Unas acciones convocadas bajo el lema «1 de Octubre en la calle, tumbemos el régimen» y que remiten a la huelga anunciada hace semanas por sectores independentistas, que finalmente la ANC no secundó, aunque sí organizaciones como «Universidades por la República».

El Govern evitó la convocatoria de una nueva huelga general política que rechazaban amplios sectores, pero las entidades han seguido animando a hacer paros a mediodía, además de la manifestación convocada a media tarde, y no será menor el número de funcionarios públicos que mañana se acogerán al día de asuntos propios.

Ese será el pulso ciudadano. En el plano político, la batalla abierta este fin de semana entre el ejecutivo y la CUP por la gestión policial de las manifestaciones vuelve a poner al Govern al borde del abismo, justo cuando JxCat y ERC parecían haber encauzado sus diferencias.

A las puertas de su primer Debate de Política General como presidente de la Generalitat y de un pleno decisivo sobre la suspensión de Carles Puigdemont, Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sánchez, Josep Rull y Jordi Turull, Torra necesita a los cuatro diputados de la CUP en el Parlament. Y justo ahora ha visto como el partido antisistema abría fuego contra él y su gobierno por las últimas actuaciones de los Mossos d’Esquadra.

«Comparto la ofensa que sentían muchos catalanes» por la manifestación de policías y guardias civiles en Barcelona, aseguró en TV3 para intentar calmar las aguas tras las cargas policiales contra los manifestantes convocados por CUP, Arran y los CDR para impedir la marcha policial.

Pero la defensa que el conseller de Interior, Miquel Buch, ha hecho de la actuación policial, recordando el derecho de Jusapol a manifestarse en Barcelona -«aunque se nos revuelva el estómago»- y reclamando a la CUP que aclarara «si ahora están a favor de la violencia» y de romper cordones policiales ha sido suficiente para mantener las espadas en alto.

Los antisistema han vuelto a reclamar la cabeza del conseller, al que responsabilizan de la «violencia policial» ejercida por los Mossos para garantizar la seguridad de una «manifestación fascista». Un ataque que unido a las críticas de los cuperos contra el plan de gobierno y la conferencia programática de Torra hacen prever una semana difícil para el president.

Votos clave

El martes, el Parlament votará en pleno la suspensión de los seis diputados procesados por el 1-O , dictada por el juez Pablo Llarena, en una moción pactada por JxCat y ERC, una sesión en la que CatEC ha anunciado su apoyo a la maniobra orquestada por los independentistas para sustituir a los suspendidos, que requiere una mayoría absoluta. La CUP, por tanto, no será determinante en esa votación.

Sí lo será en las resoluciones subsiguientes al Debate de Política general, en el que es difícil que Torra cuente de nuevo con el apoyo de los Comunes. Especialmente, si como ha anunciado convierte ese debate en un pasar cuentas de los efectos de la aplicación del 155, sin concretar las propuestas de gobierno para los próximos meses. Un discurso que podría contentar a la CUP, pero no a los comunes.

Y tras el Debate de Política General, Torra confía en sacar adelante unos presupuestos catalanes para los que el president ha insistido en que buscará el apoyo, de nuevo, de antisistemas y comunes. Los dos grupos que este fin de semana han pedido explicaciones por la actuación de Buch.