Política

González Pons aspira a la presidencia de los populares europeos para evitar ir a Valencia

Se ve con posibilidades de sustituir a Manfred Weber como presidente del Grupo del PPE tras las elecciones a la Eurocámara de mayo de 2019

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González Pons aspira a la presidencia de los populares europeos para evitar ir a Valencia
El portavoz del PP en la Eurocámara, Esteban González Pons

El portavoz del PP en la Eurocámara, Esteban González Pons EFE

Resumen:

El portavoz de los populares españoles en Europa, Esteban González Pons, tiene otros planes que evitarían que encabezara la lista al ayuntamiento de Valencia en los comicios locales de mayo del año que viene. Aunque su nombre está, junto a otros, en el sondeo encargado por Génova para una plaza electoralmente muy importante, el valenciano cree exorcizado ese riesgo si accede a la presidencia del Grupo del Partido Popular Europeo en la Eurocámara para sustituir al alemán Manfred Weber, según ha podido saber El Independiente de fuentes de su entorno.

González Pons ha dejado muy claro, -antes a Mariano Rajoy y, después, a Pablo Casado-, que “no va a ir por Valencia”. Aducen que “ya se quedó tirado” cuando Rajoy formó gobierno en 2011 y luego en el organigrama de Génova. Su segundo puesto en la lista europea, detrás de Miguel Arias Cañete, en 2014 fue una especie de “premio de consolación”. Pero se adaptó a su nuevo destino, “se reinventó”, y desde entonces ha venido desarrollando una febril actividad en varios frentes, uno de ellos, la lucha contra el órdago independentista catalán.

Por parte española, sólo el valenciano tiene opciones de hacerse con la presidencia de PPE

González Pons se ha dirigido a todos y cada uno de los eurodiputados para hacer la pedagogía europea que tanto se echó de menos del Ministerio de Asuntos Exteriores encabezado por Alfonso Dastis, salvo a última hora, y en ese tránsito llegó a la vicepresidencia del Grupo de los Populares Europeos.

De ahí a la presidencia sólo falta que su actual inquilino, el alemán Manfred Weber, pase a ser presidente de la Comisión Europea, cuya candidatura ya ha presentado y que debatirá el PPE este noviembre en una cumbre en Helsinki (Finlandia). Aunque Weber no es el único aspirante -también se presenta el finlandés Alexander Stubb- cuenta con el aval de Angela Merkel, lo que es una garantía.

Defienden asimismo las fuentes consultadas que, por parte española, sólo el valenciano tiene opciones de hacerse con la presidencia del Grupo de los Populares Europeos. Un cargo con el suficiente peso en Bruselas como para que Casado, al que le preocupa y ocupa tanto la política de la Unión, apueste por González Pons, confían en su entorno.

“Puede hacer un buen tándem con Cospedal”, dicen fuentes de su entorno

Para ello no es necesario que encabece la lista del PP al Parlamento Europeo. De hecho, Weber iba de número tres en la lista de los conservadores alemanes. Pons asume que el sucesor de Rajoy se reservará para el primer puesto a alguien de su más estrecha confianza, como María Dolores de Cospedal, “con la que puede hacer un buen tándem”. No le importa. En su entorno no ha dejado de comentar que “tengo una carrera política aquí y no estoy en condiciones de hacer política municipal en Valencia”.

Además, llegado este punto, han sido tantas sus muestras de resistencia a aspirar a la alcaldía de Valencia que sería lo que comúnmente se llama “un candidato a palos”, un punto débil presto a ser explotado por sus adversarios políticos. Tampoco despierta enormes simpatías en la presidenta del PP valenciano, Isabel Bonig, que baraja poner al frente de la candidatura municipal a un independiente de prestigio (como el presidente del Club de Fútbol Levante, Quico Catalán, o el presidente regional de Cáritas, Ignacio Grande) que haga olvidar los casos de corrupción que asolaron al partido en la región. Sin embargo, esta fórmula no entusiasma a Génova puesto que traslada el mensaje de que no hay nadie limpio en el partido del que tirar.

Casado mantiene el calendario

La incógnita sobre ésta y el resto de las candidaturas a las elecciones locales y autonómicas del 26 de mayo del año que viene las despejará Casado este mes de noviembre. Mantiene el calendario ya anunciado de designaciones a pesar del retraso obligado de la convención nacional, prevista para los días 1 y 2 de diciembre, coincidiendo con las elecciones andaluzas. Nada que ver con su antecesor, Mariano Rajoy, que retrasaba las candidaturas casi hasta la fecha oficial tope para desesperación de todo su partido.