Pablo Casado (Palencia, 1981) acude a la entrevista en mitad de una agenda hiper cargada desde que asumió la presidencia del Partido Popular. Se multiplica, intenta llegar a todos los sitios y cumplir con el mayor número de compromisos. Con El Independiente hace una pausa para analizar las cuestiones principales de los retos que tiene por delante: las elecciones andaluzas del 2 de diciembre; las locales, autonómicas y europeas de mayo del año que viene; la posibilidad de que el tablero político salte por los aires y Pedro Sánchez se vea obligado a convocar elecciones; su convivencia y/o enfrentamiento con Ciudadanos y con Vox o el calendario judicial que persigue a su partido. No es poca cosa.

Pregunta. -¿Es posible que PP y Ciudadanos sumen en Andalucía?

Respuesta. -Las andaluzas son cruciales porque suponen la posibilidad de una alternancia en el poder después de cuarenta años. Esto no ha pasado en ninguna región europea salvo en Baviera, que es la primera en empleo y crecimiento económico. El caso de Andalucía es exactamente el contrario. Vamos a plantear una alternancia basada en dos cuestiones: la primera, que somos el único partido que puede garantizarla porque Ciudadanos ha apoyado al PSOE y, por tanto, quien quiera un cambio sólo puede votar al PP, y la segunda, experiencia de gestión. Hemos gobernado en las 8 capitales de provincia, en algunas legislaturas hasta tres quintas partes de andaluces tenían alcalde popular y nuestro candidato fue un buen teniente de alcalde en Málaga y un excelente secretario de Estado de Asuntos sociales.

P. -¿Y eso es suficiente? Porque la situación de Andalucía es la que es desde hace tiempo y el PP solo ha ganado una vez pero no ha conseguido gobernar.

R. -Salimos a estas elecciones muy optimistas. Pensamos que es una cuestión de salubridad democrática. Andalucía se ha convertido en una ciénaga de corrupción en la que el régimen clientelar, corrupto, lo ocupa todo. Y por eso planteamos otro proyecto basado en bajada de impuestos, sucesiones, donaciones, patrimonio, IRPF y sociedades para atraer talento; menos burocracia, menos Junta y más Andalucía; buenos servicios públicos, porque la educación andaluza no va bien por mucho que les duela. Y, sobre todo, poner de relieve el enorme potencial que le podía hacer estar entre las regiones mas pujantes de Europa y si no es así es por los malos gobiernos. No caigamos en la fatalidad de que los andaluces solo pueden tener gobiernos socialistas.

Andalucía se ha convertido en una ciénaga de corrupción»

P. -¿Y en qué medida lo que pase en Andalucía puede arrastrar al resto de las baronías en mayo?

R. -Son unas elecciones en que las expectativas están bajas y vamos a superarlas. Creo que eso es lo que está pasando a nivel nacional. Todas las encuestas decían que el PP estaba cayendo y ahora aparece que se ha estabilizado y empezamos a subir. Los españoles nos echan de menos ante ese gobierno de Sánchez que hace agua por todas partes. Ciudadanos ya no es tan nuevo y no es capaz de forjar equipos con experiencia de gestión y Podemos ha demostrado donde ha gobernado que ha sido un desastre.

P. -En Andalucía las encuestas dicen que quien más va a crecer es Ciudadanos.

R. -Las nuestras no dicen eso. Las nuestras nos sitúan muy por encima de Ciudadanos.

P. -¿Y les da mayoría para gobernar con ellos en Andalucía?

R. -Por ahora estamos en ese entorno.

P. -¿Cuántos puntos están por encima de la formación de Rivera?

R. -Más de cinco, lo cual, después de estar meses diciendo que va a haber sorpasso, demuestra que la coalición con el PSOE les ha hecho daño. Ciudadanos ha estado ahí cuando votaban en contra de suprimir sucesiones o cuando ponían pegas a las comisiones de investigación de los casos de corrupción, y, sobre todo, no tiene experiencia de gobierno. En cambio los cordobeses se acordarán del gobierno de Nieto, los sevillanos de Zoido y de Becerril, los malagueños tienen el de Paco (de la Torre)… Es que ya nos conocen y lo hemos hecho bien. Ya que ganamos a nivel nacional, europeo y local ganemos en el autonómico.

Estamos cinco puntos por encima de Ciudadanos en Andalucía»

P. -¿También aseguran estar por encima del PSOE en el ámbito nacional? ¿Por cuanta distancia?

R. -Estamos cerca pero estamos por encima. Sobre todo creo que la tendencia es muy buena. Lo que vemos es, más allá del repunte coyuntural que tuvo el Gobierno tras la moción de censura y la caída que tuvimos todos los demás, la serie histórica, y hemos empezado a subir.

P. -¿Hubiera deseado que el calendario electoral le diera algo más de margen?

R. -No tenemos ningún problema, estamos preparados para ganar y para gobernar.

P. -¿Con qué candidatos en mayo?

R. -Están prácticamente todos nombrados. En autonómicas la tradición es que el presidente regional del partido que quiera opte a la candidatura. En muchos sitios tenemos el gobierno, en otros lo hemos tenido y, por tanto, hay equipos muy solventes y una buena hoja de servicios para salir fuertes en campaña.

Hay muchos candidatos para cada lista de las elecciones de mayo»

P. -¿Ya tiene nombres en mente?

R. -Ahora estamos volcados en Andalucía. Lo que puedo decir es que, en nuestro caso, hay muchos candidatos para cada lista.

P. -¿Qué van a hacer con VOX: ignorarlo, combatirlo o tenderle la mano?

R. -Vox estaba en 2015 y todos sabemos que, en una plaza tan importante como Madrid, los votos que recibió hubieran sido los suficientes como para que el PP gobernara en lugar de hacerlo una pésima alcaldesa como es Carmena. Es una cuestión de apelar a un voto útil con una ley electoral en la que un resto se lo puede llevar Podemos o el PSOE. Yo quiero liderar todo el centro derecha en España y lo que tenemos que hacer es tener mejores resultados que el resto y un partido en el que quepa todo el mundo. En el PP cabe todo lo que está a la derecha del PSOE. Eso es lo que hicimos en los 90.

 

P. -Pero entonces no estaban Cs, ni Vox…

R. -Estaban el CDS, Unión Alavesa, Unión Valenciana… Hay tantas circunscripciones por debajo de los seis escaños en que no va a sacar representación más que el PP que hay que plantearse si los restos van a acabar en Podemos.

Las expectativas de las locales y autonómicas están bajas y las vamos a superar»

P. -Lo que diferencia el fenómeno de resurrección de Vox es que en toda Europa los movimientos populistas de derechas están creciendo mucho.

R. -No tengo ningún miedo. Nuestro mensaje es transversal: unidad de España, defensa de la familia, bajada de impuestos, seguridad y honestidad y eficiencia en la gestión. Son principios muy transversales y por eso teníamos mayorías absolutas. Ocupar el centro no es moverse de lugar, es  ampliar tu espectro electoral. No me he movido de sitio. Tengo mis raíces, que son principios centenarios, los de los liberales, los que mejoran la vida de la gente. Por eso no me preocupa ni Ciudadanos, ni Vox, yo diría que tampoco me preocupa la izquierda porque en apenas tres meses ya están viendo los españoles que nos conducen al desastre.

P. -¿Se ha reunido o hablado con Abascal?

R. -No, pero tengo una buena relación y también con Rivera.

P. -¿Se ve colaborando con Abascal?

R. -Soy una persona que defiende sus ideas con pasión, pero si necesitamos llegar a acuerdos de gobierno, tengo unas buenas relaciones personales que facilitan ese tipo de pactos. En todo caso hay que ponderar lo que es el PP. Tenemos 137 escaños en el Congreso frente a los 32 de Ciudadanos y 147 senadores y Cs cuatro. Gobernamos autonomías y capitales de provincia. Y no gobernamos en Valencia, Cantabria, Baleares, Aragón y Castilla-La Mancha porque nos las quitaron los que perdieron, lo mismo que pasó en ciudades como Sevilla, Valencia, Zaragoza, Madrid, Vitoria o Valladolid. Por tanto, cuando digo que soy optimista es porque incluso manteniendo los resultados de 2015, que no fueron buenos, el cambio de los partidos que han emergido hace que podamos sumar lo que no pudimos sumar hace cuatro años. Puede resultar voluntarista, pero somos optimistas.

¿Quién me va a preguntar a mí sobre casos de corrupción que pasaron hace veinte años?»

P. -¿En qué medida les afecta el calendario judicial sobre casos de corrupción?

R. -¿Quién me va a preguntar a mí sobre casos de corrupción que pasaron hace veinte años? Siempre he defendido mis siglas, pero no soy responsable de lo que alguien hiciera mal y por lo que pagará, sin duda. Por lo tanto, creo que el panorama judicial no me afecta en absoluto. El partido quiere hablar de futuro, tiene las normas internas más exigentes a nivel nacional y fue quien protagonizó la legislación más exigente para prevenir comportamientos corruptos.

P. -No se le puede achacar ningún tema de corrupción pero tuvo el caso máster. ¿No cree que la mejor manera de cerrarlo hubiera sido hacer públicos sus trabajos?

R. -Demasiadas explicaciones he dado. Mis dos carreras puestas en duda, impecables; mis cursos internacionales, impecables; y un curso, que hasta intentaron judicializar, archivado por la Justicia. ¡Qué más se puede hacer!

P. -¿Cuándo ha sido la última vez que ha hablado con Rajoy?

R. -He hablado con él por teléfono para un tema internacional, no hace mucho.

P. -¿Quién es su Arriola?

R. -Con quien me asesoro es con mi comité de dirección. Estoy muy bien rodeado. Mi máxima es rodearte de los mejores. Tenemos mucha gente con firmeza de ideas.