Política

División en el PP sobre la continuidad de Cospedal por las grabaciones de Villarejo

Casado hablará este jueves por vez primera vez de la ex secretaria general desde que trascendieron los audios con el ex comisario

Cospedal y Casado, en el Congreso de los Diputados.

Cospedal y Casado, en el Congreso de los Diputados. EFE

No hay unanimidad en cuanto al futuro político de María Dolores de Cospedal tras conocerse que se reunió con el ex comisario Villajero en plena marejada del caso Gürtel. Desde los que piensan que estas revelaciones «acelerarán» una salida de la política ya más o menos anunciada, como apunta un antiguo compañero de Gobierno, a los que creen que «la refuerza» porque «su hipotética marcha no se puede vincular al ex comisario», señala un miembro de la dirección popular. Sí hay coincidencia en que a día de hoy existe margen para su continuidad. Temían que el de este miércoles fuera un audio incendiario sobre el contenido de la conversación del 21 de julio de 2009 y se ha quedado «en poca cosa», pero «si salen elementos nuevos, no le va a quedar más remedio que dimitir», señala en este caso un barón territorial.

Todo el mundo contiene el aliento respecto a las revelaciones de moncloa.com. y es consciente de que el tema «no ayuda». Desde el comité de dirección del PP lamentan que la sesión de control al Gobierno de este miércoles «ha quedado solapada por las conversaciones de Cospedal y su esposo con Villarejo», muy lejos del impacto que tuvo la actuación parlamentaria de Casado la semana pasada cuando subió sin papeles a la tribuna, acusó a Pedro Sánchez de ser «partícipe» del golpe de estado institucional en Cataluña y se convirtió en el centro del debate.

Lamenta Génova que la sesión de control de este miércoles haya quedado tapada por las grabaciones

«Esa no puede ser la tónica», dice un destacado «pablista» respecto a las dificultades de reforzar el liderazgo de Casado con el lastre de un asunto que se intenta minimizar y que retrotrae a otros tiempos. Buena muestra de la incomodidad del PP es el escueto argumentario elaborado al respecto. Primero, insisten en que «Cospedal marca la diferencia con respecto a la ministra Delgado: da explicaciones desde el primer día, no cambia de versión cada cuarto de hora y, sobre todo, no ha mentido na nadie».

Esta es la primera línea de defensa de la que fuera todopoderosa secretaria general del PP. La otra abunda en la idea de que las grabaciones «no revelan nada que la propia exministra no dijera ayer (por este martes) en unas declaraciones y el día anterior (el lunes) en un comunicado». «Nunca ha negado haberse reunido con Villarejo, nunca ha negado haber tenido conversaciones con Villarejo -y añaden- igual que muchos periodistas, empresarios y políticos». Nada más.

Casado hablará este jueves por vez primera vez de Cospedal desde que trascendieron los audios

Queda por saber si el propio Pablo Casado tira de argumentario para defender a la persona a la que debe tanto. Hoy ofrece una rueda de prensa en Huelva a donde acude en campaña para las elecciones andaluzas del 2 de diciembre. Será la primera vez que pueda escucharse al líder del PP hablar de una cuestión que ha rehuido en una estrategia de distanciamiento de la prensa inédita hasta ahora. Ya le tocó como portavoz popular capear todas las preguntas sobre los casos de corrupción que afectan a su partido. De hecho, relevó a Cospedal en esa ingrata tarea. Él siempre se escudó en que eran temas del pasado que afectaban a personas a las que, en muchos casos, ni conocía.

Pero aunque los hechos que se han conocido a través de las últimas filtraciones de los audios del ex comisario Villarejo son de hace nueve años, no podrá esgrimir el desconocimiento hacia la persona que puso todos sus medios para que ganara el congreso popular a Soraya Sáenz de Santamaría. Hasta hora se ha puesto una especie de «cordón sanitario» en torno a Casado. De hecho, es el secretario general del PP, Teodoro García Egea, el que ha estado hablando con ella todos estos días. Al menos esa es la versión oficial.

Extraña a muchos dirigentes populares el papel activo de Ignacio López del Hierro

De momento, el objetivo es resistir a falta de nuevas revelaciones, pero desde la periferia territorial temen que «si la cosa va a peor y no se toma rápido una decisión respecto al futuro de Cospedal, Albert Rivera aprovechará para decir que estamos ante el nuevo PP con las raíces del anterior«. Otro dirigente nacional explica que cuando uno llega al liderazgo de un partido «heredas todo, lo bueno y lo malo. Esto es un baño de realidad», pero él está convencido de que el asunto va a quedar en nada.

Pero si hay algo que pocos se atreven a verbalizar es la extrañeza que ha provocado el papel que juega el esposo de Cospedal, Ignacio López del Hierro. Y no sólo por su presencia en aquella lejana cita del 21 de julio, sino por el papel activo que parece jugar. Se entiende su participación en la medida que es él el que concierta la entrevista con Villarejo dada su vieja amistad con el ex comisario, pero a no pocos les ha chirriado que fuera él el que le encargara «cosas puntuales», se entiende que para el partido. Y son esos aún hipotéticos encargos, a falta de nuevas revelaciones, los que generan ahora más inquietud al PP.

Te puede interesar

Comentar ()