El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha reaccionado a través de la red social Twitter a la decisión del Gobierno de imponer a la Abogacía del Estado acusar sólo por sedición y malversación a los líderes del procés y no por rebelión como recogía el escrito inicial de la Fiscalía.

En este sentido, el líder catalán, que asistirá este viernes a un acto en la cárcel de Lledoners, ha tachado de “humillación” la decisión del Gobierno, un acto “que pretende vender como gestos lo que son agravantes de la posición inicial”. Torra ha señalado también que los presos “se enfrentan a lo intolerable para un demócrata, a lo inaceptable para un pueblo que se ha autodeterminado”.

En su tweet incluía un mensaje del letrado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, en el que también denunciaba que “acusar por sedición en lugar de rebelión no es un gesto, sino una trampa para legitimar un proceso judicial impropio de cualquier estado democrático”, y califica el desafío independentista de “hechos que toda democracia debe tolerar”.

A lo largo de la instrucción sobre el desafío independentista, el abogado del Estado sí vio en los cabecillas del 1-O un delito de rebelión. Sin embargo, el Ejecutivo ha ordenado a sus servicios jurídicos la limitación de la acusación como delitos de sedición y malversación, que no incluyen violencia, excluyendo, por tanto, el más grave de ellos que da forma a la causa abierta por el procés en el Tribunal Supremo.

Sobre la decisión final del órgano dependiente del Ministerio de Justicia también se ha manifestado el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, quien ha insistido a través de Twitter que “todo el procedimiento del Supremo debería acabar con la libre absolución” de los líderes soberanistas.