Los votos en contra de PP, PSOE y Ciudadanos han evitado este martes por la tarde la reprobación del ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell, en el Senado, promovida por el PDeCAT y que ha contado con el apoyo de ERC y PNV. La medida ha contado con 23 votos a favor, 206 en contra y 20 abstenciones.

La número 2 del PDeCAT, la senadora Marta Pascal, ha defendido la reprobación y la destitución de Borrell como una medida de “ética personal” que no responde a cuestiones de “ideología”, sino a la sanción que ha recibido el ministro de la CNMW por vender acciones de Abengoa por un valor de 9.030 euros cuando era consejero de la compañía y conocía información relevante no publicada.

No obstante, la animadversión de los independentistas hacia el ministro por su labor en contra del procés quedó patente en el “sí en mayúsculas” que ha ofrecido ERC a la propuesta, tras recordar la intervención del ministro en un mitin del PSC en didciembre en el que abogó por “desinfectar” las heridas “antes de coserlas”.

Precisamente esa ambigüedad a la hora de mostrar las verdaderas intenciones de esta reprobación ha llevado a Unidos Podemos a la abstención, según ha explicado la senadora Idoia Villanueva Ruiz.

En esa línea también se ha pronunciado el socialista José Montilla, que ha destacado la auténtica motivación del intento de reprobación por parte de los independentistas. “Para ustedes el problema es que el ministro no les gusta. Y no por ser socialista ni catalán, sino porque les recuerda que no representan al pueblo de Cataluña, sino a una parte. Porque les recuerda la pluralidad de Cataluña y les molesta admitir que el problema no es de las instituciones con los catalanes”, ha explicado.

Respecto a la sanción por la venta de acciones, Montilla ha recordado que Borrell ha dado cumplidas explicaciones en las Cortes y ante la ciudadanía, antes de invitar a los independentistas al consenso con el Gobierno también en materia de relaciones internacionales.

El senador del PP Carlos Aragonés ha defendido que el intento de reprobación “no es serio”, porque ha ocultado durante semanas las razones auténticas de la iniciativa. “Quizás a la senadora le pasa como pasa en el Parlamento de Cataluña, que allí se reprueba a cualquiera que pasa”, citando el caso del Rey, en lo que ha denominado “festival de reprobaciones”.

El PDeCAT eleva el tono contra el Gobierno

El intento de reprobación se ha producido después de que el portavoz del PDeCAT, Josep Lluis Cleries, haya acusado al Gobierno socialista de ser “cómplice” de la “represión” del Estado contra los presos independentistas. “El diálogo que nos ofrecen son más de 200 años de cárcel”, ha reprochado, en referencia a la petición de penas a los encausados por el procés por parte de la Fiscalía. Cleries también ha acusado al Estado de haber “construido” un “relato a medida” contra los líderes independentistas para “justificar” los delitos de rebelión, sedición y malversación de los que se acusa a los lideres del procés.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, le ha respondido defendiendo la “lealtad” y “corresponsabilidad” con la que ha actuado el Ejecutivo hacia el Govern, antes de recordar que “en democracia, los hechos tienen consecuencias”.

Calvo ha asegurado que “en el espacio de la política” encontrarán al Ejecutivo, pero no en el “espacio de las proclamas” que es donde se sitúan a su juicio los políticos independentistas, “cada día peor y provocándole más sufrimiento a Cataluña y a España”, ha lamentado.

La vicepresidenta también ha recordado que efectivamente “votar no es delito”, pero siempre debe hacerse “sin romper las reglas del juego” y con arreglo a la ley y a la Constitución que votaron todos los españoles y de forma masiva en Cataluña.

“Sus compañeros están en prisión preventiva por haber cometido delitos y el Gobierno solo responde del respeto a Cataluña, a los problemas de los catalanes y a la no utilización partidaria de los catalanes que es lo que hacen ustedes constantemente”, ha des