La ANC ha optado por construir la república “aprendiendo de los errores del 1-O” ha anunciado hoy Elisenda Paluzie. Y una de las principales derrotas del independentismo esos días fue la huida de empresas de Cataluña, por lo que la Asamblea se ha puesto manos a la obra para garantizar el consumo de empresas proveedoras “comprometidas con la república” con la campaña “Consumo estratégico”.

Eléctricas, bancos, telecomunicaciones, petroleras, seguros y grandes superficies son objetivos prioritarios de esta campaña. Una selección que Paluzie ha justificado porque “los sectores regulados, las grandes empresas oligopolísticas son las que están más ligadas a los poderes políticos españoles, las que tienen puertas giratorias en sus consejos de administración y las primeras que respondieron a campaña de terror”. Por eso, ha concluido,”de forma natural son los sectores por los que muestran interés” los consumidores catalanes.

Las empresas oligopolísticas son las que tienen puertas giratorias y las primeras que respondieron a la campaña del terror” promovida según la ANC tras el 1-O

Paluzie, como el responsable de la campaña, David Fernández, han insistido en que su intención no es hacer una lista de buenas y malas empresas, pero lo cierto es que la web de la campaña generará dos registros: uno de consumidores interesados en las tesis de la ANC, y otro de empresas comprometidos con sus valores: arraigo territorial, uso del catalán, y respeto al medio ambiente.

En este contexto, el objetivo de la campaña es, según Paluzie, doble: “fortalecer un tejido empresarial que responda a valores de libre mercado, no injerencia de los poderes políticos y respeto a las decisiones políticas en Cataluña, y por otro lado dar a los consumidores información sobre empresas, en positivo o negativo”. Entre las negativas que ya recoge la web figuran empresas como Mercadona, Almirall o La Caixa.

El objetivo ultimo, sin embargo, no es otro que conseguir que los consumidores independentistas cambien de proveedores de servicios para “desconectarnos” de esas grandes empresas que hicieron posible la amenaza a la economía catalana tras el 1-O. Y la ANC ya ha empezado a conseguirlo, por lo menos a pequeña escala, en ferias locales de promoción de cooperativas y empresas “comprometidas con el territorio”.

Es el caso de Manresa (Barcelona) donde la territorial de la ANC organizó una primera Feria  Republicana de Proximidad centrada en empresas proveedoras de energía y telecomunicaciones con un resultado nada desdeñable: 600 cambios de compañías. “La gente está muy concienciada, solo hay que darles los medios para hacer el cambio hacia un consumo republicano” concluye el responsable de esa feria, Jordi Vilella.

El test del buen consumidor republicano

La campaña de promoción parte de una encuesta para calibrar el nivel de compromiso con la república del consumidor que entra en la web o responde al folleto. Son preguntas como “entre una república catalana con empresas responsables y una monarquía española con oligopolios escojo” “¿Me gusta decidir o que decidan por mi?” o cómo reaccionó “cuando tu banco o suministradora de energía cambio de sede social tras el 1-O”.

Si el consumidor entra en la franja alta de puntuación recibirá la enhorabuena por ser “un consumidor responsable” dispuesto a construir “una república con empresas arraigadas al territorio y alejadas de los oligopolios”.

La ANC denuncia que “los medios de comunicacion y otras entidades afines al Estado han divulgado un mensaje de autodestrucción que no se corresponde con la realidad” sobre el traslado de sedes sociales de grandes empresas tras el 1-O.