La autodenominada ‘plataforma popular’ contra el ‘fascismo’ que protagonizó y organizó la protesta que recibió en un clima de gran tensión y bajo un fuerte dispositivo policial a los asistentes al acto de España Ciudadana’, celebrado en Alsasua el pasado domingo, han emitido un comunicado arremetiendo contra la Iglesia por desmarcarse del repicar de campanas con el que se intentó boicotear el acto. En él, también critican a la Policía Foral navarra por detener y denunciar a quienes las hicieron sonar y al alcalde, Javier Ollo, por permitir la celebración del evento en apoyo a la Guardia Civil. En el escrito anuncian que seguirán celebrando actos y movilizaciones similares y haciendo sonar “los cencerros” o las campanas a imagen de ellos, “para ahuyentar los malos espíritus”.

Para ello llaman incluso a crear una “caja de resistencia” para poder hacer frente “a las agresiones” que vendrán con nuevos actos: “Conseguiremos más dinero del que necesitamos para hacer frente a los costes que vendrán de las acciones que seguiremos llevando adelante”, aseguran.

En el manifiesto hecho público cuestionan al “recién llegado párroco” de Alsasua, quien emitió un comunicado desmarcándose del repicar de las campañas de la iglesia con los que los movimientos “antifascistas” intentaron impedir la celebración del acto. Recuerdan que se dio mucha prisa para “elegir a quién señalar y a quién dar explicaciones”. Y le advierten, en un tono amenazante, de que “tendrá el placer de aprender mucho con l@s altsasuarras de l@s que habla, ¡De su espíritu libre!”. Le recuerdan, por último, que las campanas no son suyas ni de la Iglesia, sino de los vecinos de Alsasua.

El párroco denunció poco después que varios jóvenes accedieron sin autorización al campanario de la localidad para hacer sonar las campañas, hecho del que se desmarcó y denunció que en ningún caso representaban al sentir mayoritario del municipio navarro. Por este hecho la Policía Foral identificó y acusó a cuatro jóvenes por un delito grave contra la Ley de Seguridad Ciudadana, y hacen frente a una multa que puede alcanzar los 30.000 eros. En este punto, el manifiesto arremete contra el Gobierno de Uxue Barkos, un Ejecutivo, recuerdan, que se muestra contrario a la ‘Ley mordaza’ y a la “provocación fascista del 4 de noviembre”, pero que ahora parece dispuesto “a joder la vida a unos altsasuarras con multas de hasta 30.000 euros por demostrar su rechazo a esta provocación fascista”. Aseguran que esperan una posición coherente y “las multas no se hagan efectivas”.

El tercer frente lo dirigen contra el alcalde de Alsasua, “siempre con las  ideas de libertad y tolerancia en boca” pero que otorga “legitimidad” a los organizadores del acto del pasado domingo “para ocupar nuestra plaza”.

Añaden que “a los fascistas” no se les debe otorgar esa “legitimidad para ocupar nuestras plazas” ya que reivindican una libertad que consiste en “negar la de todos nosotros”. Advierten con acciones para “no dejar vació” ningún espacio que permita crecer a estos movimientos, “sea físico o ideológico, hay que combatir al fascismo desde todos los frentes”. Califican de “espectacular” la “lucha” del domingo pasado y anuncian que se pondrán en marcha “diferentes iniciativas” para “empoderarnos, organizarnos y luchar”.