En la noche del pasado domingo al lunes, las posibilidades de Manuela Carmena a repetir como alcaldesa en el Ayuntamiento de Madrid han caído en picado: como adelantó El Independiente, todos los concejales de Podemos en el Consistorio se han retirado de las primarias obligatorias de Podemos en la capital (entre ellos la portavoz Rita Maestre y los concejales de Economía y Urbanismo) y, tras el desafío, el castigo se ha consumado: la dirección ha decidido el lunes por la noche suspender de militancia a los seis ediles, abriéndoles un expediente.

Horas antes, a mediodía, el secretario de Organización estatal, Pablo Echenique había sugerido la expulsión de los seis rebeldes.

En los tres años y medio transcurridos desde la victoria de Ahora Madrid en mayo de 2015, Carmena se ha visto muy fuerte para repetir como candidata. Podemos la necesita. Pero el tremendo lío desatado en Podemos y el respaldo de la regidora madrileña a sus seis concejales fieles debilitan sin embargo la posición de la ex magistrada, de 74 años. La ruptura en la formación morada dará que hablar y refuerza las opciones del futuro candidato de Pedro Sánchez al Palacio de Cibeles.

Sin aspirante aún

Hasta ahora el PSOE se ha mantenido agazapado en Madrid. En las últimas elecciones municipales los socialistas se desplomaron con Antonio Carmona, que fue apartado de la portavocía del grupo municipal poco después por Pedro Sánchez. Sin aspirante oficial aún para 2019, en varios momentos de la legislatura ha trascendido el desasosiego de muchos dirigentes por el excesivo protagonismo de Carmena, que anulaba cualquier alternativa. Un clima que se ha notado especialmente entre los nueve concejales de la bancada socialista (15 la pasada legislatura).

La llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno a principios de junio no cambió mucho las cosas: el Ejecutivo central ha alabado en varias ocasiones la labor de la alcaldesa y el PSOE ha colaborado activamente en la implantación de Madrid Central el próximo 30 de noviembre, la restricción a los coches en el centro de la capital. El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, culminó el pacto entre ayuntamiento y Distrito Castellana Norte (BBVA) para consumar la nueva Operación Chamartín, Madrid Nuevo Norte.

En otras palabras, el PSOE ha convivido en relativa armonía con Carmena, a pesar de algún rifirrafe en los plenos. A pesar de este contexto desfavorable ante el horizonte electoral, el presidente del Gobierno no tiene ninguna prisa a la hora de confeccionar la candidatura electoral de Madrid y se tomará su tiempo, explican fuentes gubernamentales.

De la Rocha, primero en lanzarse

Las perspectivas halagüeñas en las encuestas del CIS han mejorado la posición socialista en busca del candidato perfecto. Sonó la jueza Pilar Llop, delegada del Gobierno para la Violencia de Género, pero altos cargos del partido aseguran que ella misma se ha descartado. El primero en dar el paso de manera pública ha sido el histórico Manuel de la Rocha, quien fuera líder de la corriente de Izquierda Socialista. Pero el nombre que está en boca de todos es el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Un mes antes de la moción de censura que llevó a Sánchez a la Moncloa, el entonces secretario general del PSOE sondeó a Marlaska como posible candidato para Madrid. El magistrado no dijo ni que sí ni que no y apenas 30 días después se convirtió en ministro del Interior.

Marlaska protagonizó el martes pasado un encuentro con militantes en Chueca, el distrito LGTBi de la capital, y se ha dejado ver con el candidato para la Comunidad, Ángel Gabilondo, y con el secretario general del partido en la región, José Manuel Franco, que no para de cotejarlo para la alcaldía. Sería un “magnífico candidato”, subrayó la semana pasada.

Entre irónico y enigmático

Preguntado este lunes por su probable candidatura, el titular de Interior tiró de ironía y enigma para evitar responder. “Me gusta tener una posibilidad real de un trabajo continuo en un sitio para poder demostrar todo lo que valgo. Entiéndalo bien y con la ironía concreta”, dijo ayer.

Fuentes del partido consultadas se ilusionan con la posibilidad de que el juez rivalice con la también jueza. Y otras personas desconfían de que vaya a lanzarse a por el Ayuntamiento de Madrid y rebajan la noticia a “fuegos de artificio”. En cualquier caso, Ahora Madrid parece más débil que nunca.