El Partido Popular ha decidido suspender la negociación para la renovación del Consejo General del Poder Judicial, tras conocerse la renuncia de Manuel Marchena a presidir el CGPJ y el Tribunal Supremo. Pero lejos de responsabilizar a su portavoz del Grupo Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, por el WhatsApp en que afirmaba que se controlaría a la Sala Segunda del Supremo “por la puerta de atrás,”, aseguran que la culpa radica en la “irresponsabilidad del PSOE por filtrar el nombre de Marchena”, según fuentes de la dirección popular.

Asimismo arremeten contra el Gobierno por proponer “a vocales como De Prada”, el magistrado que cuestionó, entre otras cosas, la veracidad de la declaración del ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy en su declaración ante el tribunal que juzgaba la primera etapa de la Gürtel, y, ya como colofón, “cambiar otros nombres sobre la marcha como la del PSC”.

Y advierten, además, que hasta que la ministra de Justicia, Dolores Delgado, “no sea cesada” por sus tratos con el ex comisario Villarejo, “el PP no tiene interlocutor para este tema”. En definitiva, “nos desvinculamos claramente de esto”, es decir, de la negociación que había cerrado, por parte de los populares Rafael Catalá.

Maroto afirma que él hubiera hecho lo mismo que Marchena

En estos términos se ha manifestado el vicesecretario de Organización popular, Javier Maroto, en entrevista en RNE. El “número tres” del PP ha llegado a afirmar que “si yo fuese Marchena, hubiera adoptado la misma decisión que este magistrado”. Si hacer alusiones a su compañero de filas y portavoz en el Senado, ha agregado que la decisión del Gobierno “de hacer público su nombre sin elegir a los vocales, ha hecho un daño irreparable” y puesto en cuestión su imparcialidad.

Pero lo más significtivo de sus palabras es la afirmación de que la dirección del partido “no comparte el mensaje de Cosidó”, lo que puede ser el preludio de su salida.

Asimismo, dice Maroto, “se ha tratado de presentar esta renovación como algo oscuro” para anunciar a continuación que el PP da por roto el acuerdo y espera el cese de Delgado por ser “la más cuestionada”. En definitiva, ha defendido que el PP ha mantenido “una posición de responsabilidad” y que la negociación está rota por culpa del Ejecutivo, a quien atribuyen la filtración del contenido de las negociaciones, poner el nombre de Marchena “en la picota” y “dejarle en mal lugar”.