“Este Acuerdo está guiado por nuestro interés nacional”. La primera ministra británica, Theresa May, ha asegurado a los británicos que “mi guía ha sido respetar el resultado del referéndum y garantizar un futuro próspero”.  También ha remarcado que el pacto respeta “la integridad del territorio británico”. Ha sido muy clara sobre Gibraltar: “Estoy orgullosa de que Gibraltar sea británico y así seguirá”.

“Gibraltar está cubierto por este Acuerdo y en la transición”, remarcó. También ha vuelto a decir que afecta “a toda la familia británica”. Aclaró que en las negociaciones futuras el Reino Unido seguirá con lamente puesta en Gibraltar.

A su vez ha remarcado que es crucial que no haya una frontera dura en Irlanda del Norte y el pacto de divorcio así lo refleja. May ha asegurado que el Acuerdo garantiza que el Reino Unido “volverá a controlar sus fronteras y se pondrá fin a la libre circulación de personas”. A su vez, volverá a controlar su dinero y las leyes.

En ninguna negociación obtienes todo lo que deseas pero es el mejor acuerdo posible”, dice Theresa May

Ha reconocido la primera ministra que “en ninguna negociación obtienes todo lo que deseas”. Apeló a que se acabe la división y la incertidumbre. “El pueblo británico no quiere seguir hablando del Brexit y este acuerdo es el mejor posible”, señaló May. Descartó por completo un segundo referédum y no concretó si dimitiría si fracasa la ratificación en el Parlamento.

La primera ministra británica, Theresa May, lleva en campaña por el Acuerdo del Brexit desde que logró a duras penas el visto bueno de su Gobierno. Este domingo, ha publicado una carta dirigida al Gobierno británico en la que apela a la “reconciliación nacional”. También subraya que una vez que se ponga en marcha el divorcio de la Unión Europea “empieza un nuevo capítulo en la Historia del Reino Unido”.

En una entrevista el viernes con la BBC, May aseguró que estaba focalizada en que se apruebe el Acuerdo en el Parlamento y en convencer a los británicos de que es el mejor posible. El  presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha dejado claro que no habrá más opciones si lo rechaza Westminster. “Se arrepentirán desde el segundo después si lo rechazan”, remarcó Juncker, en rueda de prensa.

La primera ministra ha de convencer a su partido, donde todavía subyace la amenaza de una moción de confianza. El diputado euroescéptico Jacob Rees-Mogg ha promovido este desafío al liderazgo de May. El Comité 1922 ha de recibir 48 cartas en las que se cuestione el liderazgo de May para proceder a la votación.

A su vez, ha de ir ganando voto a voto, los necesarios apoyos para la ratificación del Acuerdo de Salida. Ni siquiera convence a los brexiters del Partido Conservador, ni a sus aliados norirlandeses del DUP. Los diez diputados del DUP son vitales para la supervivencia del Gobierno de May, que ganó las elecciones de junio de 2017 pero no logró la mayoría suficiente para ejercer el poder en solitario.

May ha insistido que “no hay plan B”. Es parte de su táctica para intentar vencer las enormes resistencias internas. May va a presentarse cada día como la única alternativa al caos y la incertidumbre. “Dejamos la Unión Europea pero no Europa”, remarcó. Hoy se tomará una copa con su marido, cono confesó que lo haría en la BBC, para celebrar este primer paso. Ha de coger fuerzas para afrontar otra semana crítica.