Política

May salva el escollo de su partido por el Brexit con un fuerte voto de rechazo

La premier británica ha ofrecido poner fecha a su retirada para lograr una mayoría de conservadores a su favor

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May salva el escollo de su partido por el Brexit con un fuerte voto de rechazo
La primera ministra británica, Theresa May, a su llegada al 10 de Downing Street.

La primera ministra británica, Theresa May, dentro y fuera a la vez, a su llegada al 10 de Downing Street. EFE

Resumen:

La resiliencia en política es lo que forja a los líderes que sobreviven a las peores circunstancias. En la sala 14 del comité 1922 en Westminster, 317 diputados conservadores han decidido por medio de voto secreto el destino inmediato de la primera ministra británica. Theresa May ha vencido con 200 votos a favor de su gestión y 117 en contra en una emocionante moción de censura. La primera ministra esperó el resultado en el 10 de Downing Street.

El miedo al abismo al que se vería abocado el Reino Unido si ahora hubiera que reemplazar a May ha podido más que el descontento por un Brexit que no gusta a nadie, pero que no parece fácil de reemplazar. “Lucharé con todas mis fuerzas”, anticipó May. Y cumplió. Sin embargo, 117 votos en contra pueden complicarle la vida a la primera ministra. La división en el partido es cada vez mayor.

Ante su domicilio, tras conocer que había logrado sobrevivir de nuevo, May pidió “unidad” para acometer la tarea del Brexit. Reconoció que había un significativo número de detractores en su propio partido, y por ello insistió en que había que cerrar filas “en interés del país”.

El principal argumento de May ante los tories ha sido que un cambio de liderazgo generaría incertidumbre y pondría en riesgo el Brexit. A su vez, según han filtrado varios asistentes al encuentro, habría puesto sobre la mesa poner fecha a su salida. Varios diputados le han sugerido que deje el liderazgo  una vez puesto en marcha el Brexit y ella les dijo que tenía en cuenta su demanda.

Papeleta de voto a favor de Theresa May.

Papeleta de voto a favor de Theresa May. TWITTER

“Ha dicho claramente que no tiene intención de liderar al partido en las elecciones de 2022”, comentó un diputado a The Guardian. Es decir, May no será líder en unos próximos comicios. De nuevo, ha jugado con el tiempo y ha ganado un respiro.

Fueron muchos los diputados conservadores que hicieron público su apoyo a May. En el Parlamento, el europeísta Ken Clarke, señalaba que un cambio de liderazgo ahora era “irresponsable, irrelevante e inútil”.

Otros lo hicieron por Twitter, como la líder conservadora Ruth Davidson, de baja por maternidad. Davidson mostró su total apoyo a May, quien ha demostrado que tiene “unos cojones (sic, en español) de acero”.

Incluso quienes suenan como sus posibles sucesores en un futuro, como el ministro del Interior, Sajid Javid, y el de Exteriores, Jeremy Hunt , expresaron públicamente su respaldo.

Para Hunt, May es “la mejor persona para asegurarnos de que realmente salimos de la UE”. A Javid le parece inoportuno buscar ahora un nuevo líder. Philip Hammond, ministro de Economía, incluso llamó “extremistas” a quienes han promovido la moción contra May. Hammond fue de los primeros en felicitar a la primera ministra en Twitter. “Hemos de focalizarnos en el futuro”, señaló.

Estas declaraciones de Hammond irritaron mucho a los brexiters duros, especialmente a los miembros del European Research Group. Un tercio del grupo conservador está con ellos, 117 diputados cuestionan a May y es  posible que no se rindan.

Puñalada tras la gira europea

La primera ministra se encontró con este desafío a su liderazgo a su vuelta de una gira exprés por La Haya, Berlín y Bruselas, donde intentó recabar respaldo de los líderes europeos en la cuestión de la salvaguarda para evitar la frontera interirlandesa. Trata de que sea temporal y que los norirlandeses unionistas tengan la seguridad de que su destino está unido al del Reino Unido.

“Lucharé con todas mis fuerzas por que se aplique lo que se votó en el referéndum”, insistió May al saber que afrontaba este nuevo reto.

May ha salvado el escollo de su partido, enfurecido por el acuerdo sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, un pacto que a juicio de sus detractores deja al país convertido en un “Estado vasallo”. May, sin embargo, defiende que es el único posible para evitar el caos que supondría que no haya acuerdo.

Lo peor que le puede pasar al Reino Unido no es salir de la UE sino que gobiernen los laboristas”, dice May

Así lo dijo en la sesión de preguntas ante el Parlamento, en donde se enfrentó directamente al líder laborista, Jeremy Corbyn. “Lo  peor que le puede pasar a este país no es salir de la Unión Europea sino ser gobernado por los laboristas”. Añadió: “Si quieren evitar que no haya acuerdo, apoyen este acuerdo”. Insistió en que nadie ha presentado alternativas viables.

Corbyn le echó en cara su táctica dilatoria y reprochó a May que no se haya atrevido a plantear el voto en el Parlamento del Acuerdo del Brexit, previsto para el pasado día 11. “El tiempo de la dilación ha terminado. La primera ministra ha negociado su acuerdo. Nos dice que es el mejor y el único posible. No hay más excusas, deje de huir. Votemos en el Parlamento”, señaló Corbyn.

Sin embargo, May le recordó que el voto principal ya tuvo lugar cuando se celebró el referéndum el 23 de junio de 2016 y acusó a Corbyn de perseguir que se celebren elecciones a toda costa. En el cara a cara, May superó a Corbyn, y logró animar a los suyos, algo que estaba buscando de cara a la votación de la tarde. Corbyn se planteaba una moción de censura contra el Gobierno de May, aunque en principio no cuenta con suficientes apoyos.

A pocos en el Parlamento gustó que May retrasara la votación sobre el Acuerdo del Brexit, pero se arriesgaba a una derrota histórica, que le habría supuesto la dimisión probablemente. Ha sido precisamente esta decisión de la primera ministra lo que ha llevado a al menos 48 de sus detractores a verse con fuerzas para enviar cartas al comité 1922 para que se votara sobre su liderazgo.

Vio así cumplir su deseo Jacob Rees-Mogg, el líder del European Research Group, y uno de los más firmes detractores de la primera ministra, Theresa May, en su puesta en marcha del Brexit. Rees-Mogg mantiene que May va a hundir al gobierno y la razón del voto era evitarlo. A pesar de la derrota, los miembros del European Research Group pueden plantear serios problemas a May en los Comunes. Quién sabe si no se aliarán con los laboristas.

A Rees-Mogg se han ido uniendo diputados en los últimos días. Entre ellos han hecho pública su adhesión a la moción Zac Goldsmith, o Andrea Jenckyns. Rees-Mogg no cree en el compromiso de retirada de May, pese a todo. De hecho, Rees-Mogg ha reconocido la victoria de May, aunque ha señalado que debería dimitir debido al fuerte voto en contra.

El presidente del comité 1922, Sir Graham Brady, anunciaba a la primera ministra el miércoles por la mañana que había recibido las 48 cartas necesarias para plantear la moción. May quiso que el voto se celebrara lo antes posible. En 12 meses su partido no puede volver a revocarla con esta medida. El comité 1922 está formado por diputados rasos, sin cargos en el Gobierno o el Parlamento, cuyo poder es activar la moción.

Ante el número 10 de Downing Street, May realizaba por la mañana una declaración que anticipaba su línea de defensa ante sus correligionarios. “Un cambio de liderazgo no  va a modificar los fundamentos de la negociación ni la aritmética del Parlamento. Hemos pasado semanas peleando y solo hemos creado más división, cuando hemos de estar juntos para defender los intereses de nuestro país”, dijo May.

“Me he entregado a esta misión, de poner en marcha el Brexit, por el interés de nuestro país desde que soy primera ministra y estoy preparada para seguir cumpliendo esta tarea hasta el final”, concluyó.

De momento May ha superado otro Mayday (llamada de socorro en inglés) y mañana acudirá a la cumbre extraordinaria con los jefes de Estado y de Gobierno en Bruselas. Los Veintisiete saben que ningún otro líder británico pondrá tanto empeño en defender el Acuerdo que está sobre la mesa, aunque precisa claras señales para evitar una nueva sublevación antes del 29 de marzo de 2019.