El Gobierno catalán ha plantado a los sindicatos de mossos en la reunión convocada esta mañana en el Departamento de Interior para negociar las mejorar que la policía autonómica reclama desde hace meses. Los representantes sindicales de SAP-FEPOL, USPAC, SPC, SME y Copcat,  han decidido quedarse encerrados en la sala de negociaciones, después de que los responsables de Interior, Economía y Función Pública abandonaran la reunión «unilateralmente» sin poner ninguna propuesta sobre la mesa.

«Queremos un acuerdo hoy» advierten fuentes sindicales de USPAC, para dejar claro que no abandonarán la Conselleria de Interior sin una propuesta en firme del Govern. Las negociaciones entre sindicatos y responsables políticos se rompen en plena crisis de seguridad en Cataluña, a las puertas de un Consejo de Ministros amenazado por las convocatorias de los CDR y otras organizaciones independentistas, y después de los enfrentamientos con grupos «antifascistas» que derivaron en críticas del president Torra a los Mossos y la pasividad de la policía autonómica ante la ocupación de la AP-7 el pasado fin de semana.

«La administración se ha levantado de la mesa de manera unilateral, dejándonos con la palabra en la boca y con una nula intención de aclarar las demandas que hemos planteado» han lamentado los sindicatos en un comunicado en el que dejan claro que no confían en las promesas del Govern Torra. Un comunicado en el que llaman a los agentes a manifestarse de nuevo a las puertas de la Conselleria para exigir un acuerdo.

Los sindicatos policiales plantearon sus reivindicaciones hace tres meses, recuerdan las mismas fuentes. Sin embargo, siguen sin tener una propuesta del Govern, que ayer se comprometió a plantear esa oferta en la reunión de hoy, en la que debían participar representantes de Interior y Economía «con capacidad de tomar decisiones». Sin embargo, en el encuentro de hoy se han limitado a tomar nota de nuevo de esas reivindicaciones y emplazarlos a una nueva reunión negociadora en los próximos días.

Manifestación en Barcelona

Fue el argumento para conseguir que los mossos disolvieran la manifestación protagonizada ayer por unos 500 agentes frente a la Conselleria de Economía, que obligó a cortar la Gran Vía de Barcelona durante tres horas. Interior sí ofreció mejoras laborales a los Bomberos de la Generalitat, otro de los colectivos de trabajadores públicos que seguía en pie de guerra por los recortes acumulados en los últimos años. El lema «gripe azul» fue uno de los más repetidos en esa concentración, en la que los agentes dejaron clara la amenaza que afecta a la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona el próximo 21 de diciembre.

Los sindicatos policiales reclaman mejoras salariales, la equiparación con los bomberos, más medios materiales y un incremento de la plantilla, que no ha perdido efectivos en los últimos diez años por la falta de incorporaciones. De hecho este fue uno de los ejes de la última reunión de la Junta de Seguridad, en la que el Govern reclamó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la incorporación de 2.000 nuevos agentes a la policía autonómica para cubrir la ratio fijada en su despliegue. El compromiso inicial era de 18.260 mossos para 2015, pero el cuerpo cuenta en la actualidad con 16.600.