La votación de este miércoles en el Congreso con la que se han tirado abajo los Presupuestos Generales del Estado de Pedro Sánchez, constituye, a juicio del líder del PP, Pablo Casado «una moción de censura de facto» que obliga a convocar elecciones. Sin embargo, frente a la perentoriedad de otros momentos, cree que antes de ir a una convocatoria el próximo 28 de abril lo mejor sería ir, un mes más tarde, a un «súperdomingo» que ahorre a las arcas públicas los 200 millones de euros que cuesta una consulta de ámbito nacional.

Lo acontecido hoy «marca el fin del trayecto de Sánchez, esto no se puede alargar más y España merece un mejor gobierno cuanto antes», ha dicho Casado en una comparecencia ante la prensa que contrastaba con el silencio del presidente del gobierno. Defiende Casado la «urgencia» de acabar con el chantaje independentista que ha impedido que salga adelante la que es la ley anual mas importante que pasa por la Cámara.

«Preparado para volver al Gobierno»

Ha querido hacer el líder popular un análisis «optimista» apelando a que su partido «está preparado para volver al Gobierno de España, quiere recuperar una senda de crecimiento económico y creación de empleo, así como la legalidad, la concordia y la convivencia en Cataluña, aplicar la Constitución y traer una cuestas que bajen los impuestos y cumplan los compromisos internacionales». Cuando se ha constatado que el Gobierno necesita «a los independentistas y populistas para intentar sobrevivir, no tiene más continuidad».

A juicio de Casado «no solo se ha perdido el tiempo, sino que se ha evolucionado de manera negativa para los intereses de los españoles». Él, por su parte, se ha comprometido a no pactar ni «con populistas ni con separatistas», pero preguntado por si no entra en la primera categoría el partido de Santiago Abascal, Vox, ha argumentado que no se puede evaluar todavía su ejecutoria, porque no la tiene, pero que el contenido del pacto que se firmó en Andalucía, da buena medida de esa futura colaboración.

«Es momento de sacar las urnas y que todos decidan qué mayoría de gobierno quieren», ha insistido para pasar a reivindicarse como «una fuerza centrista y moderada que puede pactar a su izquierda y derecha. El cambio tranquilo que necesita España, un país la que le ha salido demasiada cara la experiencia».

Apela a la unidad del domingo para pedir la colaboración con Cs y Vox

Precisamente, con respecto a la futura colaboración con Ciudadanos y Vox, ha apelado a que los españoles «pidieron el unir esfuerzos» el pasado domingo durante la manifestación a favor de la unidad de España y por la convocatoria inmediata de elecciones. «Si se han manifestado unidos, parece contraproducente representarlos desunidos, si nos piden un frente común es incomprensible un proyecto fracturado. El PP es un proyecto integrador y moderado. No queremos volver al 2015-2016. Necesitamos estabilidad y gobernabilidad».