A la espera de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncie la fecha de las elecciones generales tras el Consejo de Ministros de mañana, el PSOE ya se muestra como una víctima acusando a PP y Ciudadanos de intentar acabar con el gobierno socialista. Ha sido el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, quien les ha recriminado este jueves en una entrevista en RNE que hayan «priorizado acabar con un Gobierno que ha sustituido a otro que tiene una causa por corrupción».

Con tono pesimista, Ábalos ha lamentado que no haya salido adelante el plan de Presupuestos, que suponía «una oportunidad importante para llevar un proyecto político al Congreso». No obstante, rechaza de plano una posible moción de confianza. «No tiene sentido», ha expresado. A su juicio, las dos únicas salidas pasan por un adelanto electoral o continuar con la legislatura hasta otoño.

Pese a que su tesis defiende una cita electoral el 28 de abril, ha afirmado que no hay una sola opinión entre los barones y miembros del partido, sino que hay distintas voces, pero será Sánchez quien escoja la fecha «más allá de las valoraciones».

Con todo, ha recalcado que «no augura, ni descarta» ninguna fecha para un supuesto escenario electoral. El número ‘tres’ del PSOE ha incidido en que con el rechazo de PP, Ciudadanos e independentistas a los Presupuestos se ha visto como se ha «decidido ir a por el Gobierno».

«Se ha obstruido a un Gobierno que se ha tildado de ilegítimo», ha dicho sobre lo vivido ayer en la Cámara Baja. Ábalos ha criticado que se rechace unas cuentas con un contenido que considera «importante» para el país, por lo que ha calificado el bloqueo como una «oportunidad perdida».

Por último ha defendido la posición del Gobierno planteando una «alternativa social» con «sensibilidad hacia los territorios» y una política de diálogo frente a una oposición a la que ha acusado de vivir en el «bloqueo institucional», «despreciar las políticas sociales» y promover el «enfrentamiento territorial».