El previsible adelanto electoral deja tocado al que ha sido el aliado más fiel del Gobierno de Pedro Sánchez y el que con mayor empeño ha defendido su continuidad. La intervención de ayer de su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, evidenció la contrariedad que para el PNV supone que los presupuestos no salgan adelante y que con su devolución se lleven también por delante el Ejecutivo de Sánchez que él contribuyó a aupar.

El presidente del PP en el País Vasco, Alfonso Alonso, ha calificado hoy de «el peor negocio de su historia» el hecho por los nacionalistas vascos permitiendo la llegada de Sánchez a la Moncloa facilitando la moción de censura contra Mariano Rajoy, «han hecho el ridículo».

Alonso se ha referido de este modo al apoyo dado por la formacion de Andoni Ortuzar al Ejecutivo del PSOE y por haberse convertido en el principal apoyo de Sánchez en los ocho meses que lleva al frente del Gobierno de España. Ha recordado que el Gobierno de Rajoy ofrecía a los nacionalistas vascos «estabilidad e inversiones» pero que pese a ello optaron por apoyar a Sánchez: «Les iba a traer no sé qué y al final no les ha traido nada», ha señalado.

33 competencias ‘en el aire’

El posible adelanto electoral deja en el aire una de las contraprestaciones más valiosas que los nacionalistas vascos ya tocaban con los dedos y que suponía dejar prácticamente cerrada una vieja aspiración; la cesión de 33 transferencias a Euskadi. El calendario de competencias acordado por el Gobierno de Pedro Sánchez establecía que a lo largo de este año el Ejecutivo central formalizaría el cumplimiento de gran parte del Estatuto de Gernika pendiente. De este modo, se había establecido un cronograma que incluía la negociación de más de una treintena de materias, entre ellas la cesión de la gestión de las prisiones, si bien quedaba excluido transferir el régimen económico de la Seguridad Social.

El acuerdo incluye que en este mes de febrero se inice la negociacion de siete materias de menor entidad, dos de las cuales ya han sido motivo de cruce de propuestas -materia ferroviaria y farmacia-. El segundo bloque de competencias a ceder se abordaría a partir de mayo y finalmente, las más complejas de negociar, entre ellas prisiones, se aplazarían para después de julio.

Junto a esta consecuencia, el PNV ha visto cómo haber forzado un adelanto electoral y haberlo hecho en un clima de sintonía entre PP, Ciudadnos y Vox puede derivar en un regreso de un gobierno de derechas en España, escenario que Sabin Etxea siempre ha visto con recelo. Por ello los nacioanlistas han apostado todo este tiempo por la continuidad de Sánchez y por agotar la legislatura que ahora parece concluir de modo precipitado.