El rápido crecimiento de Vox y su falta de estructuras regionales está provocando preocupación entre la dirección nacional encabezada por Santiago Abascal. Tanto, que el partido llevará a su próxima Asamblea General una propuesta modificación de sus estatutos para eliminar el actual sistema de primarias y hacer que la designación de candidatos autonómicos y municipales dependa enteramente de la cúpula central del partido.

En los estatutos aún vigentes, se establece que los candidatos a todos los comicios deben ser elegidos por el método de primarias directas, a nivel nacional, provincial y local. Sin embargo, en el nuevo texto adelantado en exclusiva por Valencia Plaza, el redactado cambia. El nuevo proceso sería el siguiente: los militantes eligen en primarias a los miembros de los comités provinciales. Los comités provinciales hacen las listas y las mandan a la dirección nacional, que tendrá plena potestad para modificarlas y, finalmente, aprobarlas, sin necesidad de consensuarlo con las direcciones provinciales.

La propuesta se envió a los militantes el lunes por la noche y debe ser aprobada por los afiliados en Asamblea General

La propuesta todavía tiene que ser aprobada. Los nuevos estatutos deben ser sometidos primero a votación telemática por parte de los afiliados, y después aprobados en Asamblea General. La propuesta se envió a los militantes este lunes por la noche.

El movimiento de la dirección nacional de Vox llega como respuesta a los problemas que están surgiendo en varias direcciones provinciales. El más sonado ha sido el de Las Palmas de Gran Canaria, donde la dirección nacional prescindió la semana pasada de su presidente, por una condena fiscal, y de su coordinador, “por comportamientos y actitudes amenazantes inapropiadas”.

Otro de los focos de pelea ha sido la Comunidad Valenciana, y especialmente el Ayuntamiento de Valencia, donde desde hace meses se libra una batalla abierta por hacerse con el poder local del partido. Desde el sector oficialista de la formación en la capital del Turia se lleva meses acusando a Juan García Santandreu, un histórico de la derecha nacionalista valenciana, de afiliarse al partido para promover su proyecto personal.

Para acabar con todo ese tipo de batallas internas, Vox ha decidido dar este paso, pese al recorte de poder de decisión de sus bases. Según el partido, no obstante, la militancia sigue teniendo el poder de elegir a las direcciones provinciales, aunque ya no tiene la potestad de tener influencia directa sobre los candidatos electorales.