Izquierda Unida ha decidido no concurrir con Podemos en tres de las trece Comunidades Autónomas que celebran elecciones autonómicas el próximo 26 de mayo, según ha explicado a Europa Press el responsable de Organización de Izquierda Unida (IU), Ismael González. Además, en otras tres regiones las posibilidades de que haya acuerdo son ahora mismo reducidas.

Tras meses de negociaciones, IU asume ya que la confluencia no será posible en Navarra, Murcia y Asturias, y tiene serias dudas sobre la posibilidad de lograr una alianza en Castilla y León, la Comunidad de Madrid y Aragón antes del próximo sábado 23 de febrero, que es la fecha que la organización de Alberto Garzón se puso de tope para cerrar todos los acuerdos electorales.

Por su parte, fuentes de la Secretaría de Organización Estatal de Podemos consultadas por Europa Press explican que «en todos los territorios» siguen haciendo «todos los esfuerzos para alcanzar acuerdos» con IU para ir juntos en los comicios autonómicos, a pesar de que algunos líderes territoriales ‘morados’ ya han reconocido la dificultad de conseguirlo. Podemos, IU y Equo cerraron en junio del año pasado un acuerdo marco para buscar alianzas de cara a las elecciones municipales, autonómicas y europeas del mayo de 2019, pero ya eran conscientes de que la confluencia no sería fácil en todos los casos.

Asturias y el caso Llamazares

De hecho, la división que sufría su federación asturiana, generada en parte por las discrepancias existentes entre la dirección federal y el ahora ya exportavoz de IU en el Parlamento autonómico Gaspar Llamazares, apuntaba a que sería imposible la confluencia en Asturias, donde tampoco hay buenas relaciones con Podemos. Ahora, además de Asturias, se ha confirmado también la imposibilidad de llegar a acuerdos para concurrir en coalición con Podemos en las próximas autonómicas en Murcia y Navarra, por diferentes motivos.

En la mayoría de los casos, IU ha explicado su falta de acuerdo con Podemos por las discrepancias a la hora de confeccionar las listas y repartir los principales puestos, y la negativa del partido morado a celebrar primarias conjuntas para decidir el orden definitivo de las candidaturas.

Este fue precisamente uno de los escollos para cerrar el citado acuerdo marco entre las direcciones estatales de los partidos el pasado mes de junio. Por ello, finalmente decidieron no hacer referencia a esta cuestión en el texto que cerraron, y se limitaron a señalar que apostaban por «la celebración de primarias de cada una de las organizaciones para después confluir en una papeleta de unidad como el método que mejor combina el principio democrático con el respeto a la identidad de cada una de las partes».

‘Parálisis en Madrid’

En el caso de Madrid, las dificultades tiene que ver con la «parálisis» en la que IU cree que Podemos se ha sumido al estallar la que es la peor crisis de su historia, tras la marcha del que iba a ser candidato a la comunidad por Unidos Podemos, Íñigo Errejón, y también del ya ex secretario general regional Ramón Espinar.

La coalición de izquierdas ya avisó hace días a Podemos de que antes de este sábado 23, cuando se reúne el máximo órgano ejecutivo de IU, había que tener cerrado un acuerdo para conformar una candidatura de confluencia. Sin embargo, el partido morado todavía sigue sin avanzar en la reconstrucción de su candidatura, empezando por el cabeza de lista, y está centrado en el programa.

En cuanto a Aragón, las negociaciones para confeccionar la lista, que coinciden además con el proceso para reeditar las confluencia para la ciudad Zaragoza en las municipales, también han encallado por las diferencias a la hora de idear la confluencia y confeccionar las listas. Finalmente, respecto a Castilla y León, las conversaciones de cara a una candidatura conjunta apuntan a que será complicado plasmar una lista unitaria de la dos formaciones.