España Crecen las tensiones en el espacio a la izquierda del PSOE

Yolanda Díaz ignora el ataque de Iglesias y mantiene su hoja de ruta y su calendario

La vicepresidenta continuará su proceso de escucha en estas semanas y anunciará a primeros de año, como se preveía, si compite como candidata a las generales | En su equipo creen que el exlíder morado buscaba "marcar territorio", pero mostró "debilidad"

MADRID, 07/11/2022.- La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d), durante el homenaje a la escritora Almudena Grandes, organizado por la Fundación Academia de Cine, celebrado este lunes en el teatro María Guerrero, en Madrid. EFE/Borja Sánchez Trillo

La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (d), durante el homenaje a Almudena Grandes, organizado por la Fundación Academia de Cine, este 7 de noviembre de 2022 en el teatro María Guerrero de Madrid, y junto a ella el poeta Luis García Montero, viudo de la escritora. EFE / BORJA SÁNCHEZ TRILLO

«No vamos a caer en su trampa. No vamos a cambiar de planes ni a meternos en su fango. Pablo Iglesias conocía a Yolanda Díaz, pero si no la conocía, ya la ha descubierto. A Yolanda no se le acogota. Es un empeño inútil». La vicepresidenta segunda del Gobierno y su equipo se defienden de las embestidas del exlíder de Podemos, por ahora, con el silencio, pero también con la firmeza, rubrican, de sus actos, porque la hoja de ruta marcada hace meses se mantendrá intacta. Esto es, el proceso de escucha desplegado por la plataforma impulsada por la titular de Trabajo, Sumar, continuará hasta desembocar a primeros de 2023 en el previsible anuncio de ella misma de que será candidata a la Presidencia del Gobierno en las generales de fin de año, y entonces comenzará la conversación con los partidos del espacio progresista, también de Podemos, pero no solo con Podemos. Y sin que los morados intenten tutelar su camino. Dicho de otro modo, la vicepresidenta no sucumbirá a las presiones que le llegan del ex secretario general de Podemos.

Díaz cultivó este 7 de noviembre la prudencia para no confrontar directamente con el que fuera su mentor. De hecho, al final de la jornada, y antes de un acto de reconocimiento a la escritora Almudena Grandes en Madrid, se limitó a subrayar que se está «dejando la piel» por su país y en eso sigue «trabajando«, sin entrar a comentar declaraciones. Una respuesta calculada para no aventar más unas tensiones que día a día se elevan en el espacio de Unidas Podemos. Porque el mensaje es que ella «no se siente interpelada por las acusaciones de Pablo«, aunque por supuesto es consciente de que los disparos se dirigían contra ella. Con nitidez. Por mucho que él intentara rebobinar horas después.

Me estoy dejando la piel por mi país y sigo trabajando»

YOLANDA DÍAZ, VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y MINISTRA DE TRABAJO

Iglesias llegó más lejos que nunca en su diatriba contra Díaz este domingo, y públicamente. En la clausura de la Universidad de Otoño de la formación que él fundó, en el teatro Coliseum de la capital, fue explícito en su advertencia: «Tenemos que apostar por confluir con Sumar, pero Podemos debe ser respetada. […]. ¿Quién piensa que le puede ir bien en las elecciones generales a una candidatura de la izquierda si a Podemos le va mal en las municipales y autonómicas? ¡Hay que ser estúpido!».

El exvicepresidente segundo del Ejecutivo vino a recordar que tanto Díaz como IU le deben facturas, porque Podemos apostó por una candidata que no era de su formación para las generales y porque llevó al Gobierno a un partido —la federación que lidera Alberto Garzón, hoy alineada totalmente con la ministra de Trabajo— que no compartía la «estrategia negociadora» de los morados de entrar en el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Y ahora Podemos, dijo, volverá a «tender la mano», pese a ser consciente de que es la principal formación de la izquierda, aunque clamando contra los que pretendan «faltar el respeto» a las bases del partido, que son un «tesoro». Para ganar elecciones, prosiguió, «solo el BOE» no basta, ya que se requiere una izquierda que propicie una movilización «ideológica» y donde las formaciones políticas y sociales son necesarias.

«No hay discurso más reaccionario que decir que los partidos son el problema», reprochó. Pero también demandó una izquierda que «no se arrugue ante la OTAN» o que señale a la monarquía como «significante de la corrupción» y que no caiga en la «ingenuidad estúpida» de aquellos progresistas que tuvieron «miedo » a rechazar el envío de armas a Ucrania.

En definitiva, Iglesias se empleó a fondo contra Díaz. Elevando el tono contra ella (sin mentarla, cierto), lanzándole advertencias claras y buscando desmontar parte de su discurso propio y diferenciado del de Podemos. El exvicepresidente intentó recoger cable este lunes, cargando contra los medios por malinterpretar sus palabras, ya que él, alegó, no mencionó a Díaz la víspera. Sí la citó, y de manera explícita y muy dura, ya por la noche en Hora 25, en la SER, por haber «faltado el respeto» a militantes de Podemos, como cuando compartió un acto con Mónica García (Más Madrid) y Mónica Oltra (Compromís) hace un año en Valencia, sin Ione Belarra, líder de Podemos. «¡Respétanos! […] Que lo que has hecho en el Ministerio de Trabajo, que es histórico, es gracias a que hubo un partido que te defendió como ministra de Trabajo, que no fue el tuyo [era IU], fue Podemos», le recriminó.

«La manera en que lo soltó duele»

En el equipo de la vicepresidenta sí se sintieron concernidos por las declaraciones de Iglesias del domingo. Como manifestaban dos de sus miembros a El Independiente, no fue una «sorpresa» su discurso, porque verbalizaba —en público, eso sí— ese intento de control del proyecto de Díaz. «Pero la manera en que lo soltó duele. No porque no supiéramos que iba a ir allí a marcar territorio y a dar un puñetazo encima de la mesa. Están muy nerviosos. No han logrado cohesionarse internamente, y han buscado una diferenciación con Yolanda», subrayan en el círculo de confianza de la titular de Trabajo. Una diferenciación, señalan, que «entra en contradicción» con lo que piden las organizaciones territoriales de Podemos, que es «confluir para poder sobrevivir«, así que su cálculo es tendrán que llegar a acuerdos «pase lo que pase».

En el círculo de Díaz, juzgan que Iglesias «se ha pasado de frenada», ha buscado diferenciarse de ella, poniendo en un aprieto a sus Podemos en los territorios, que quieren acuerdos para «sobrevivir»

La lectura que hacen los colaboradores más cercanos de la vicepresidenta es que Iglesias buscó «ponerle deberes«, «marcar territorio», «refugiarse en un ensimismamiento» estéril, y todo ello «sin hacer propuestas hacia fuera». Un debate que no es nuevo en la izquierda: ya la IU de Cayo Lara pretendía cerrarse cuando surgió Podemos, frente a quienes desde dentro ansiaban una confluencia amplia y abrir puertas y ventanas. El marcaje, para el staff de Díaz, es no obstante un «signo de debilidad«, porque «quien se siente fuerte no necesita ensimismarse». «Se le ha ido la olla, se ha pasado de frenada y ahora, en una ambivalencia calculada y tras dar un golpe a Yolanda, le lanza un beso y dice que no se refería a ella», remachan. Este lunes, además, Podemos cambió de tercio y no dio por hecho que Díaz será su cabeza de cartel a la Moncloa. Cuando ella concluya su proceso de escucha, ellos escucharán su propuesta, «pero es Yolanda quien debe decidir si es la candidata, ahora no tenemos esa información», señalaba Javier Sánchez, portavoz del partido, informa EFE.

La presión de Iglesias «facilita el análisis» al equipo de la vicepresidenta. «Lo que ha sucedido —esgrimen— no nos quita el sueño. Seguimos para delante y tenemos una hoja de ruta, y esto no lo cambia para nada. Cambia la realidad interna de ellos«.

Y es que tanto Podemos como IU se hallan ahora enfrascados en las negociaciones de cara a las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo, en las que pesa la sombra de lo ocurrido en Andalucía, con una alianza de último minuto que no se llegó tiempo a registrarse con el partido morado dentro y que al final fue un fiasco por todo el esperpento previo. El cinturón que protege a la responsable de Trabajo anticipa que las direcciones de Podemos en los territorios quieren replicar el pacto a cuatro en Navarra, donde han logrado confluir los morados, IU, Batzarre e Independientes. Es más, creen que salvo en Madrid —donde Más Madrid sí irá por separado—, en Valencia —también irá solo Compromís— y en Baleares —con Més con candidatura propia al menos en Mallorca—, habrá convergencia. «La necesidad creará el órgano, y habrá acuerdos. La gente de Podemos los necesita, como los necesitan en el PSOE para salvar sus gobiernos. Si quieren tener cartas para negociar con Sumar de cara a generales, tienen primero que tenerlas porque de lo contrario no son nadie y no van a cometer ese error», aducen las mismas fuentes.

Los «protagonistas» no son los partidos

El proceso de escucha de Sumar seguirá en las próximas semanas, para concluir a primeros de año, hacia febrero, cuando Díaz, con todas las propuestas «de país» que están elaborándose bajo el brazo, anunciará su decisión. A partir de entonces, en principio, se comenzarán a «explorar» los acercamientos con los partidos. Pero no antes, porque en esta primera fase «los protagonistas no son las formaciones políticas«. «Eso es lo único que hemos dicho y lo que continuamos diciendo». Sumar no estará presente el 28-M, ya que se reserva para las generales.

Los colaboradores de Díaz estiman clave preservar su capital político y no caer en el «fango» al que quiere conducirla Iglesias

«Pero nunca hemos dicho que deseamos que le vaya mal a Podemos en mayo, y nunca hemos faltado el respeto a la militancia de Podemos. Por eso decimos que no nos sentimos interpelados por las acusaciones de Pablo. Ahora se está contando con todo el mundo y en los actos en los territorios van los dirigentes de Podemos», indican desde el equipo de Díaz. En él rubrican que «nunca» se ha dicho que no se vaya a contar con los morados, con Compromís, con IU, con los comunes o con el resto de fuerzas en la siguiente fase, pero que lo que busca la ministra es construir un artefacto político que vaya «más allá de Unidas Podemos«, una marca en liquidación, y que sume a más ciudadanos. El ataque de Iglesias, coligen, es una «reacción defensiva y conservadora, que no entiende las necesidades de la sociedad y de los progresistas».

En el entorno de Díaz recuerdan que también el PSOE necesita que el desempeño electoral de su izquierda sea óptimo, porque si no Sánchez tendrá imposible repetir en la Moncloa. Los socialistas, remarca un perfecto conocedor del debate que siempre ha perseguido al espacio progresista alternativo, «no quiere napalm a su izquierda«, y eso es un cambio fundamental. «Por eso no podemos equivocarnos, vamos a seguir hablando con la sociedad, hablando de sumar y de construir futuro», añaden. En esa estrategia, el objetivo también es preservar el «capital político» de Díaz, la líder política mejor valorada y con un perfil «empático, presidencial, firme y cooperativa». Ponerlo a resguardo y no caer en el «fango» al que, dicen, pretende conducirla Iglesias. «Es verdad que la historia está por escribir y puede haber fallos, pero esta historia se escribirá bien porque la base, la gente, empujará desde abajo«, pronostican en el círculo de la vicepresidenta.

Otro dato que remarcan en él es «la constatación de que Pablo vuelve«, pese a que había anunciado su salida de la política hace más de un año. «Es sorprendente que no cerrara Ione [Belarra] el acto de la Uni de Otoño», agregan.

Preocupación en el PSOE

Las tensiones en el espacio de Unidas Podemos son observadas con cierta inquietud por parte del PSOE, como ya informó este diario. Este lunes, fue preguntada por la sarta de reproches de Iglesias la portavoz del partido y ministra de Educación, Pilar Alegría. Ella se limitó a no comentar cuestiones orgánicas, y simplemente apuntó que espera que todos los partidos «progresistas» (en plural) logren movilizar a su electorado.

Al PSOE le inquieta que el espacio a su izquierda acuda dividido, pero ve las tensiones actuales como las típicas antes de unos comicios, y más por el estilo de Podemos

Fuentes de la cúpula atribuyeron las palabras del exvicepresidente a las típicas «marejadas» y tiras y aflojas previos a unas elecciones, y el estilo de Podemos es «presionar hasta el último momento», como ocurrió en Andalucía. «Faltan seis meses [para los comicios], pero esto entra dentro de la propia proyección de la película y estamos en unos momentos en los que cada uno tiene que ponerse en valor«, estiman.

No obstante, en Ferraz creen que los acuerdos de cara al 28-M «irán por barrios», como ocurrió en 2019: en algunos territorios Podemos e IU fueron juntos a las urnas y en otros no, y ahora puede reproducirse ese modelo. Al PSOE le inquieta que su espacio acuda dividido por el castigo del sistema electoral, que puede hacer que por pocos votos no se logre representación, y en ese caso se pierden las papeletas. Así que convienen en la cúpula en que si hay un «acuerdo general«, es «más positivo». Pero dibujar escenarios ahora mismo, en medio de un crecimiento de las tensiones entre Díaz y Podemos, y de Podemos con IU, es prácticamente imposible.

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