Política SGAE

La dirección de la SGAE obliga a Hevia a someterse a una moción de censura

La SGAE reúne las firmas necesarias para una moción contra Hevia, poco dispuesto a permitirla a menos que se viera obligado

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La dirección de la SGAE obliga a Hevia a someterse a una moción de censura
El gaitero José Ángel Hevia en noviembre, durante su presentación como presidente de la SGAE

El gaitero José Ángel Hevia en noviembre, durante su presentación como presidente de la SGAE EUROPA PRESS

Resumen:

La Junta Directiva de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha reunido las 18 firmas necesarias para forzar a su presidente, el gaitero José Ángel Hevia, a convocar una sesión extraordinaria para debatir una moción de censura contra él. Esta medida se presentó el pasado viernes después de que el músico insultara a los miembros de su dirección en la última reunión: «¡Que os follen!», les gritó, antes de abandonar abruptamente la sala, según desveló El Independiente. Después de lo ocurrido, el presidente tuvo que disculparse. La propuesta llega tras la petición del ministerio de Cultura de intervenir la sociedad y disolver a su dirección, aunque desde la entidad alegan que se trata de una cuestión de «limpieza de imagen».

El malestar en la junta directiva de esta sociedad ha ido creciendo en los últimos días, hasta que el pasado viernes uno de los cuatro vicepresidentes de la SGAE, Clifton Williams, pidió la dimisión a Hevia y, ante su negativa, presentó después una petición de para celebrar una Junta Extraordinaria para plantear una moción de censura contra él.

El presidente no estaba dispuesto a permitir la moción a menos que se viera obligado, como ha ocurrido

Sin embargo, el presidente estaba poco dispuesto a permitir dicha moción -según relatan desde la sociedad- a menos que le obligaran los estatutos de la entidad, esto es, lo pidieran una mayoría absoluta de los miembros de la dirección. Es lo que ha ocurrido este jueves por la mañana, cuando 18 de los 35 integrantes de la dirección han entregado a la sociedad las respectivas firmas.

Esta iniciativa llega en un momento especialmente delicado para la SGAE, después de que el ministerio de Cultura haya su intervención a la Audiencia Nacional ante los «incumplimientos graves» de la dirección a la hora de aplicar los repartos económicos a sus socios. Por este motivo el ministerio de José Guirao apercibió a la entidad el pasado septiembre, sin que tres meses después se haya puesto solución a estas faltas. «Lo que se ha visto es intolerable», llegó a asegurar el ministro.

Si el juez autoriza su petición, Guirao nombrará un gestor interino constituido bajo la forma de una comisión, según establece la ley. Esa comisión, que asumiría las funciones legales y estatutarias de los órganos de gobierno de la entidad removidos, tendría como objetivo “regularizar” el funcionamiento institucional de la entidad, “clarificar” su gestión e “implantar” cuantas medidas fueren necesarias para cumplir “las obligaciones legales previstas en la normativa vigente en materia de propiedad intelectual”.

El proceso de admisión podría llevar meses, y desde la Junta Directiva consideran que continuar con la moción de censura va encaminada, más allá de la gestión, a «limpiar la imagen» de una SGAE que se ha visto fuertemente salpicada por la polémica en los últimos meses.