«Si por el 1-O están aquí, deberíamos estar millones de personas». Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha defendido este jueves el carácter «pacífico» y el «comportamiento cívico» de los ciudadanos que se movilizaron el día del referéndum y ha asegurado que el 1-O «no fue de ninguna institución ni de ningún partido político». «Fue de la gente», ha remachado.

Colau ha prestado declaración durante 45 minutos ante el tribunal que juzga a los líderes del procés, después de que su testifical hubiera sido solicitada tanto por la acusación popular que ejerce Vox -la testigo ha mostrado a la Sala su «incomodidad» por tener que responder a un grupo de «extrema derecha», ha observado- como por las defensas del ex conseller Jordi Turull y del ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sànchez.

Durante su comparecencia, la regidora ha calificado de «situación de excepcionalidad» la que se vivió en Barcelona el 20 de septiembre de 2017, con motivo de las detenciones y registros que la Guardia Civil -en el marco de la Operación Anubis– practicó en la Consejería de Economía y Hacienda y en otras dependencias de la Generalitat.

Mensajes de sus concejales

Ada Colau ha detallado que aquella mañana se encontraba en Madrid y que no llegó a estar físicamente a las puertas del departamento que dirigía Oriol Junqueras, recibiendo información de los concejales de su formación que se desplazaron hasta la citada sede de la Generalitat en la Rambla de Cataluña.

La testigo ha dicho que durante la citada jornada le fueron llegando mensajes de «alarma» ante lo que ha descrito como una «situación muy preocupante» por las situaciones «anómalas» que se estaban produciendo, como el intento de la Policía Nacional de entrar en la sede de la CUP «sin requerimiento judicial». «No recuerdo una situación como ésta ni como alcaldesa ni antes», ha enfatizado.

Colau ha señalado que participó en el referéndum ilegal del 1-O  “en condición de ciudadana y alcaldesa” y ha relatado lo vivido como “una situación hermosa” ese momento “porque nos juntamos familias, vecinos, amigos en las escuelas” para votar. «Nos maravilló el tipo de movilización del 1-O, inaudito», ha recalcado.

«Cargas policiales terribles»

“Hice cola y me empezaron a llegar noticias horribles de cargas policiales terribles», ha censurado la regidora barcelonesa, al tiempo que ha indicado que llamó al delegado del Gobierno en Cataluña -entonces Enric Millo- para que «parara inmediatamente» la intervención de la Policía Nacional y la Guardia Civil en los centros de votación.

“El 1-O no fue de ninguna institución ni de ningún partido político. Fue de la gente», ha declarado Colau al ser preguntada por cuál fue la actitud ciudadana que percibió el día del referéndum ilegal. La testigo ha sostenido que fue una «movilización pacífica», con ciudadanos «auto-organizados» y ha comparado la situación con un acto de «desobediencia civil».

A preguntas de la defensa del presidente de Òmnium Cultural, Ada Colau ha señalado lo siguiente: “A mí se me parte el alma señoría de que Jordi Cuixart esté aquí».