La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) ha vuelto a difundir este martes en redes sociales un vídeo en el que se aprecia que “sí hubo patadas en la cabeza a guardias civiles” por parte de grupos afines al independentismo que rechazaban las actuaciones en torno a la celebración del referéndum del 1-O suspendido judicialmente.

“Sí; sí hubo patadas en la cabeza a guardias civiles”, ha comentado en su cuenta de Twitter APROGC, asociación profesional con representación en el Consejo de la Guardia Civil.

En el tuit se enlaza a un vídeo con la actuación de la Guardia Civil en el centro de votación de Sant Esteve de Sesrovires (Barcelona), lo que derivó en varias detenciones días después por los delitos relacionados con atentados contra la autoridad, resistencia, desobediencia y amenazas.

La Guardia Civil informó que el 18 de octubre se había identificado y detenido a un hombre de 22 años como el autor de la patada que el 1-O por la tarde propinó contra un agente del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) que estaba procediendo al arresto de un individuo que, a su vez, también acababa de propinar una patada a otro guardia civil que había caído al suelo.

“En ese momento”, explicaba la Guardia Civil, “se aproximó este individuo y sin mediar palabra propinó una fuerte patada a uno de los guardias civiles que se encontraban deteniendo a la otra persona, huyendo a continuación”.

Millo y la trampa del Fairy

Este mismo martes, el exdelegado del Gobierno en Cataluña Josep Enric Millo se ha referido durante su declaración en el juicio del ‘procés’ en el Tribunal Supremo a la “trampa del Fairy” como uno de los tipos de agresión que sufrieron los agentes que participaron en el dispositivo del 1-O.

Según su declaración como testigo, consiste en verter detergente para que el agente resbale y caiga al suelo “y luego les patearan la cabeza”. A preguntas del fiscal Javier Zaragoza, Millo ha recordado como a partir del 2 de octubre estuvo visitando a los funcionarios alojados en los barcos que atracaron en el Puerto de Barcelona porque “tenía interés en conocer la impresión de lo que habían vivido”, y ha calificado sus testimonios de “estremecedores”.

“Tuvieron que afrontar una situación muy difícil, habían estado cumpliendo con su deber y pude comprobar lesiones, dedos rotos, alguna fractura de pierna”, ha enumerado, para añadir el caso de un chaleco antibalas “rajado de extremo a extremo, lo que no se hace con una uña”, y que en dicho momento también alguno le confesó que había caído en la “trampa del Fairy”.

En este momento del interrogatorio ha tenido que intervenir el presidente del tribunal, Manuel Marchena, que ha pedido a los asistentes que evitaran “murmullos y sonrisas irónicas”.

Sobre el número de agentes heridos en total, Mallo ha señalado posteriormente a preguntas de los abogados de las defensas que fueron 93, aunque matizando que no conoce de forma oficial el número de ciudadanos lesionados, ya que el día del referéndum pasaron de 40 a primera hora de la mañana a casi un millar al terminar el día, según las declaraciones de exmiembros del Govern.