Los gritos a coro de las ministras del Gobierno de Pedro Sánchez, a las que se unió la esposa de éste, Begoña Gómez, fue lo más llamativo políticamente de la masiva manifestación del 8-M que transcurrió por el centro de Madrid, desde Atocha a Plaza de España. La reacción del PP a los cánticos de las ministras no se hizo esperar.

Las ministras del Gobierno socialista han acudido a la manifestación feminista de este viernes en Madrid. Justo antes de que la cabecera comenzara su marcha, todas las ministras del Ejecutivo; el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, el de Agricultura, Luis Planas,y la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, sujetaban una pancarta al grito de «¡somos socialistas, somos feministas!».

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha aprovechado su presencia para arremeter contra «las derechas», aludiendo a PP, Ciudadanos y Vox, culpándoles de «no haber contado nunca con las mujeres» ni «haber encontrado su sitio» para hablar de feminismo.

Los partidos de derechas «se confunden con el feminismo, no lo reconocen, ni lo entienden ni lo respetan», ha afirmado Calvo. «Este no es su sitio. Es el problema que tienen las derechas, que nunca han contado con nosotras y ahora no saben que hacer, ni donde colocarnos. Están absolutamente descolocados. Por eso no están aquí, ni los esperamos».

Las ministras el Ejecutivo socialista han lanzado proclamas contra el Partido Popular y Ciudadanos. «Dónde están, no se ven, las banderas del PP» y «Feminismo liberal, ridículo total» han sido algunos de los gritos coreados contra estas formaciones.

En un tuit desde la cuenta del partido, el PP ha respondido: «La manifestación de hoy no iba de banderas y no estaba politizada. En este vídeo te lo aclara la ministra socialista Carmen Calvo y la esposa del presidente Pedro Sánchez. ¿Queda claro ya por qué no hemos ido?».

La concentración de Madrid, que tiene como lema «Somos imparables. ¡Feministas siempre!», comenzaba al filo de las 19 horas de la tarde desde la Plaza de Neptuno para recorrer luego las principales arterias de Madrid.

Por segundo año consecutivo, la convocatoria de Madrid será la más numerosa de España, en una jornada marcada por la huelga feminista que ha contado con un importante seguimiento en todo el país. Se cierran así todos los actos, que han transcurrido a lo largo y ancho del país sin que se hayan registrado incidentes de importancia.

Lleno en Madrid

La masiva marcha en la capital, que ha arrancado a las 19.00 horas, desde la Glorieta de Atocha, ha avanzado lentamente hacia Plaza de España, donde estaba previsto que finalizara esta reivindicación. Así, con dificultades por la abundancia de gente y pidiendo en reiteradas ocasiones que se echaran hacia los laterales, la cabecera ha logrado bordear la plaza de Cibeles y entrar a Gran Vía. Pero, una hora y media después del inicio, todavía empezaban a caminar manifestantes desde Atocha.

Según estimaciones policiales, la cifra de participación supera las 350.000 personas, aunque desde la Comisión 8M, convocantes de la huelga feminista, destacan que «Madrid está colapsado». «Para que luego digan que somos 100.000, aquí estamos más de un millón de feministas», han proclamado desde el 8M. «Hemos parado Madrid», han asegurado varias voceras a Europa Press.

Son cifras que prácticamente doblan las ofrecidas el año pasado: 170.000 personas, según la Delegación el Gobierno, y más de medio millón, según las convocantes.

Este año, por ejemplo, una de las asistentes que se encontraba esperando el paso de la manifestación en Gran Vía, frente al círculo de bellas artes, ha explicado a Europa Press que, pese a vivir en Atocha, ha tenido que rodear todo el centro de Madrid para llegar a una zona del recorrido de la manifestación porque en el inicio «no cabía nadie más».

Detrás de la multigeneracional y multiracial cabecera asomaban pancartas que señalaban la procedencia diversa de las asistentes. Barrios como Hortaleza, municipios próximos a la capital como Rivas, pero también gente de todas las latitudes, como saharauis o nicaragüenses. Y banderas, como la arcoiris y la del colectivo trans.

Por ejemplo, sujetando la cabecera, estaba Silvia, una trans miembro de la Comisión 8M. «Está es una lucha por la libertad y por la visibilidad cegada ante una sociedad que explota y oprime a las minorías sociales», ha señalado a Europa Press.

La cabecera de la manifestación había llegado con dificultad a la plaza de Cibeles, teñida de violeta, al anochecer, sobre las 19:30 horas, con la glorieta completamente abarrotada. Y, precisamente, a lo largo de la marcha y a la altura de Cibeles también se ha encendido una luminsoa bengala morada.

Las decenas de voluntarias que formaban el cordón alrededor de la pancarta, entre las que se encontraba la concejal del Ayuntamiento de Madrid Rommy Arce, se han tenido que emplear a fondo para que pudiera avanzar la cabecera. Por delante había miles, decenas de miles de personas, que han formado un interminable bloque humano a lo lago de más de tres kilómetros con todas las tonalidades posibles del violeta feminista.

Colau o Batet, en Barcelona

Unas 200.000 personas, la mayoría mujeres, según la Guardia Urbana, han participado esta tarde en la manifestación unitaria convocada en Barcelona con motivo del 8M para reclamar una igualdad real entre hombres y mujeres y denunciar las violencias machistas.

La marcha, bajo el lema «Paramos para cambiarlo todo. Ni un paso atrás», ha arrancado sobre las 18:15 horas en la plaza España y ha recorrido la Gran Vía y el paseo de Gràcia hasta llegar a la plaza de Catalunya, donde se ha llevado a cabo la lectura de un manifiesto y han tenido lugar actuaciones musicales, teatrales y danza.

Durante más de dos horas de marcha, las participantes han coreado consignas como «Sin mujer no hay revolución y «Las calles serán feministas», y han mostrado pancartas como «Juntas somos más fuertes», «La revolución será feminista o no será» o «Mujeres libres en tierras libres».

El lema de la marcha ha incluido también imágenes de mujeres que han tenido un papel destacado en la historia, como Simone de Beauvoir, Frida Kalho, Rosa Parks, Hipatia de Alejandría, Margarita Xirgu o Clara Campoamor.

La manifestación, encabezada por mujeres migrantes y del colectivo gitano, se ha desarrollado en un ambiente festivo y reivindicativo y ha contado con la participación de decenas de asociaciones feministas y colectivos de trabajadoras, así como sindicatos, movimientos sociales, plataformas y partidos, entre otras entidades.

Nausicaa Bonnin, Maria Pau Pigem, Gemma Humet, Anna Alarcón, Yolanda Sey y Kathy Sey han sido las encargadas de leer el manifiesto, en el que han dicho «basta» a las violencias machistas y han reivindicado la igualdad real entre hombres y mujeres, también en el terreno laboral.

Al inicio de la marcha, los partidos soberanistas y el Govern de la Generalitat han coincidido en valorar como un éxito la huelga feminista de este viernes, aunque han alertado de que el auge de la ultraderecha en España «amenaza» los derechos de las mujeres conseguidos hasta ahora.

Por su parte, la ministra de Política Territorial y candidata del PSC a las elecciones generales, Meritxell Batet, ha hecho un llamamiento a no dar «ningún paso atrás» ante el «peligro» de regresión machista en cuestión de derechos y libertades de las mujeres.

UGT y CCOO de Cataluña han tildado de éxito la huelga y las movilizaciones convocadas con motivo del Día de la Mujer, pero han urgido a las formaciones políticas a continuar con los cambios legales para lograr una igualdad real entre mujeres y hombres. EFE