Carlos Aurelio Caldito, ex vicepresidente de Vox en Badajoz, que dejó su cargo hace 10 meses, ha asegurado en la Cadena Ser que el vicepresidente y responsable del partido, Víctor González Coello de Portugal, reunió a los responsables provinciales del partido el pasado mes de diciembre para comunicarles que debían «ofrecer a los empresarios que quisiesen donar dinero a Vox una vía indirecta para hacerlo sin que su identidad se viese expuesta: utilizar testaferros, parientes o amigos»,

Según Caldito, Coello les aseguró que debían hacerlo para paliar “los temores que ciertos empresarios pudieran tener a la hora de que alguien pudiera conocer sus simpatías políticas y eso perjudicase sus perspectivas de negocio”.

 

Tras estas declaraciones, desde Vox han asegurado que «son declaraciones de personas rebotadas del partido. Ni siquiera aportan pruebas que señalen alguna irregularidad».