La imagen escogida por Quim Torra para ilustrar la segunda pancarta que, desde esta mañana, luce la fachada del Palau de la Generalitat, esa reivindicación de la libertad de expresión ejemplificada sobre una máscara teatral, fue creada en 1977 en defensa de Albert Boadella, una de las voces más críticas contra el proceso independentista y el discurso liderado por Carles Puigdemont y el propio Torra.

No es la primera vez que la máscara teatral amordazada por una franja roja creada en su momento como símbolo contra la censura en las postrimerías del franquismo es utilizada por el independentismo. De hecho, esta imagen ha sido recurrente en las manifestaciones independentistas, especialmente a raíz de la detención de los líderes de ANC y Òmnium, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, y más adelante con la prisión provisional decretada también para buena parte de los miembros del anterior gobierno catalán.

El dibujo es obra del dramaturgo Fabià Puigserver, y fue la imagen de la campaña en defensa de Boadella cuando fue procesado y encarcelado, junto a otros miembros de Els Joglars, por la puesta en escena del espectáculo La Torna. Esta obra de denuncia por el asesinato de Salvador Puig Antich, condenado al garrote vil por el franquismo, fue prohibida por el capitán general de Cataluña. Boadella fue detenido y condenado por un tribunal militar, tras lo cual se fugó aprovechando una estancia en el hospital. No fue exculpado hasta 1981.

El propio Boadella ha recordado recientemente este episodio, ironizando con las apropiación que el independentismo ha hecho de la lucha antifranquista y la huida de Carles Puigdemont a Bélgica tras proclamar la independencia.

Boadella se ha convertido en el último año y medio en una de las voces más críticas contra el independentismo. Expulsado de los circuitos teatrales catalanes tras el montaje «Ubú president» que ridiculizaba el hiperliderazgo nacionalista de Jordi Pujol, el líder de Els Joglars no ha vuelto a actuar ni dirigir teatro en Cataluña desde 1995, pero sí ha participado en la oposición al proceso independentista. Lo ha hecho desde la parodia, ejerciendo como «presidente» de la «república de Tabarnia«, o visitando a Puigdemont en Waterloo disfrazado de médico «especialista en paranoias regionales».

Hace un mes, Boadella presentó junto al Bernard-Henry Levy la adaptación de la obra «Looking for Europe» al caso catalán. Entonces, Boadella aseguró que “el régimen nacionalista que me obligó a marcharme, presentándome como un apestado, ha fracasado”, pero advirtió que “sigue teniendo poder institucional, pero esta acorralado y sin salida, no tienen prestigio internacional ni fuerza moral”.