«La independencia no se va a producir, lo sabe la derecha y lo sabe el independentismo». Pedro Sánchez ha valorado desde Bruselas la retirada de los lazos de las institucioness catalana siguiendo la orden de la Junta Electoral y ha puesto el foco en el problema de «convivencia» y no de independencia y ha dejado claro que tanto la derecha como el independentismo saben cuál es la realidad, que la secesión no se va a producir.

Sánchez ha destacado el papel de la Junta Electoral, cuyas decisiones hay que «acatar» dado que las instituciones públicas, ha recalcado, deben mantener la neutralidad. A la vez que pronunciaba estas palabras, el presidente de la Generalitat ha colgado otra pancarta desde el balcón del Palau.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a «pasar página» de la reivindicación independentista en Cataluña, porque se trata de una meta imposible, y a centrarse en solucionar el verdadero «problema» que tiene este territorio que es en su opinión «de convivencia».

Y es que, como ha señalado, «hay una parte de catalanes no menor, al menos la mitad, que no se considera llamado ni atraído ni identificado con una simbología que es partidaria y está asociada a movimientos políticos vinculados con el independentismo».

Sánchez se ha pronunciado así ante los medios desde Bruselas, donde se ha reunido con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, que le han trasladado esta mañana un mensaje de «ánimo» de cara a las elecciones generales del 28 de abril, durante la cumbre europea que les ha reunido este jueves y viernes en Bruselas.

El presidente del Gobierno ha tenido un encuentro bilateral con la canciller alemana este viernes a primera hora de la mañana, antes del arranque del segundo día de Consejo europeo, y el jueves tuvo una charla con Macron durante un receso en la cena, después de que el encuentro formal que tenían previsto se anulara al complicarse las negociaciones de la prórroga del Brexit.

Según fuentes gubernamentales, en ambos casos, los dirigentes europeos han tenido «breves palabras de ánimo» y «aliento» a Sánchez de cara a las próximas elecciones generales, durante unas conversaciones en las que sobre todo abordaron el futuro del proyecto europeo.