Política SGAE

La presidenta de la SGAE utilizó una sociedad pantalla para ahorrarse impuestos

La soprano Pilar Jurado cobró a través de la sociedad Scala Aretina SL para obtener deducciones fiscales

La presidenta de la SGAE, Pilar Jurado, y el nuevo director general, Miguel Recio.

La presidenta de la SGAE, Pilar Jurado, y el nuevo director general, Miguel Ángel Recio. EFE

La nueva presidenta de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Pilar Jurado, se ha valido durante más de 17 años una sociedad pantalla para obtener beneficios fiscales en el cobro de derechos de autor de la SGAE, en la recepción de subvenciones públicas y en los ingresos derivados de su actividad musical. La soprano y máxima responsable de la SGAE dio de alta en 2001 la sociedad Scala Aretina SL, en la que aparece como administradora única. Gracias a esta sociedad, a sus retribuciones se aplica el Impuesto de Sociedades en lugar de tributar como IRPF, pudiéndose haber ahorrado decenas de miles de euros en impuestos gracias a esta fórmula.

Esta situación recuerda a la que se enfrentó Maxim Huerta, que en junio tuvo que dimitir como ministro de Cultura después de que saliera a la luz que había sido condenado en 2017 por fraude fiscal por recibir cobros a través de una sociedad limitada. En el año 2006, cuando ejercía de presentador de televisión, montó la empresa ‘Almáximo profesionales de la Imagen S.L.’. Durante tres años cobró la mayor parte de su sueldo a través de esa empresa y evitó pagar el 48% de IRPF y para abonar al fisco solo el 25% del impuesto de sociedades.

En el caso de Pilar Jurado, sólo en el 2008 la sociedad Scala Aretina recibió un total de de 135.365 euros, según las cuentas públicas del registro mercantil. En ese año, Jurado podría haberse ahorrado al menos 24.000 euros en impuestos al tributar como sociedad en lugar de pagar el IRPF como persona física. Esto sin contar todos aquellos gastos de los que pudo desgravarse de la base imponible. Generalmente en este tipo de sociedades limitadas, los gastos necesarios para el desarrollo de negocio pueden desgravarse de los beneficios obtenidos. Las sociedades permiten mayor flexibilidad en cuanto a gastos deducibles y pueden incluirse gastos tales como el vehículo, desplazamientos, o inmueble en el que se trabaja en caso de que estén totalmente destinados a la actividad. Todo ello debe estar justificado ante Hacienda. Si los inspectores de Hacienda detectan lo injustificado y el fraude fiscal supera los 120.000 euros supone ya un delito fiscal en lugar de una infracción. Es lo que le ocurrió al ex ministro de Cultura.

Respecto a Scala Aretina, sólo en 2017 la sociedad computó 56.473 euros en concepto de «aprovisionamiento» para su actividad, mientras que incluyó 91.388 euros como «otros gastos», un cajón en el que suelen incluirse todo tipo de facturas para disminuir la base imponible. En el caso de Maxim Huerta, por ejemplo, la inspección descubrió que el ya ex ministro se había deducido como gastos por actividad artística injustificada hasta un total de 148.702 euros, según desveló El Confidencial, en unos hechos por los que también fue juzgado.

La presidenta de la SGAE cobró derechos de autor a través de una sociedad para ahorrar impuestos

Jurado dio de alta su sociedad en la SGAE en mayo de 2001 y en ella figura como administradora única y un familiar como apoderado. La empresa tiene como objeto social la «realización de representaciones artísticas, musicales y actuaciones relacionadas con el mundo del espectáculo o diversión pública, presentación de programas audiovisuales y especialmente de televisión; y la gestión y administración de derechos de autor y, en general, de propiedad intelectual». Al menos entre 2010 y 2018, Jurado inscribió a su sociedad Scala Aretina SL en la SGAE para recibir a través de esta sociedad los ingresos de derechos de autor correspondientes a las obras que ella misma ha compuesto. En la base de datos del repertorio online de la SGAE, Pilar Jurado aparece como autora de 96 obras musicales, 85 de las cuales aparecen también a nombre de SCALA ARETINA, S.L., la empresa cesionaria de los derechos.

El Reglamento de la SGAE define como «cesionaria» a “la persona natural o jurídica, distinta del editor y del productor que (…) haya adquirido algún derecho objeto de gestión por la Sociedad o sea beneficiaria del mismo en virtud de una concesión o autorización en exclusiva”. El anterior presidente de la SGAE, el polémico José Ángel Hevia, denunció a grandes artistas como Alejandro Sanz, Joaquín Sabina o Pau Donés por posible fraude fiscal, una denuncia que la fiscalía de Madrid archivó y remitió a Hacienda por si pudieran incurrir en alguna infracción tributaria.

En conversación con este medio, Jurado ha confirmado que inscribió esta sociedad como cesionaria para recibir sus derechos de autor, aunque ha enmarcado esta situación empresarial dentro de la normalidad, señalando que «cuando compones y produces, es lo normal».  En este sentido, ha señalado «el medio fiscal para hacer lo que hago es una empresa», y que la sociedad es «la forma legal para gestionar las cosas», añadiendo que en Scala Aretina «todo está en orden» y que «como cualquier persona que trabaja, he pagado mis impuestos».

Madwomenfest, otro nexo entre Recio y Jurado

Sin embargo, los ingresos de esta sociedad han ido decreciendo en los últimos años y en las últimas cuentas publicadas de 2017 se encontraba en números rojos. El balance de 2017 fue de números negativos, según la información pública del registro, con «una situación muy próxima a la situación insolvencia», y con «riesgo máximo de impago», según el informe económico más reciente. A lo largo de su historia, la empresa ha recibido dos notificaciones de impago, una en 2014 y otra en 2016, que suelen producirse cuando la empresa no está en situación de afrontar alguna obligación fiscal. En abril de 2017 también recibió una notificación de embargo.

Jurado, en declaraciones a este medio, asegura que en 2018 la sociedad volvió a la normalidad y atribuye la mala situación contable de entonces a que puso en marcha el festival Madwomenfest que celebró su primera edición en octubre de ese mismo año. La presidenta de la SGAE alega que ella puso «dinero personal» para el proyecto y que esa es la explicación para la delicada situación contable de la sociedad a final de 2017, donde estaba en números rojos con -132.287 euros. «La mayor parte del dinero de ese festival la puse personalmente», agrega.

Pilar Jurado nombró a Recio director de la SGAE y vocal del festival que presidía

Por este festival de Madwomenfest su sociedad Scala Aretina ha recibido al menos tres subvenciones; una en diciembre de 2017 por el importe de 10.000 euros de la Comunidad de Madrid. El pasado octubre la Comunidad de Madrid también otorgó 8.500 euros de ayudas a la sociedad de Jurado por grabar un disco. El pasado noviembre la sociedad también recibió 9.317 euros del Ayuntamiento de Boadilla por un concierto enmarcado en dicho festival. Sin embargo, una de las subvenciones más altas que Jurado ha recibido a través de esta sociedad se concedió en 2014, cuando -de nuevo- la Comunida de Madrid le dotó de 27.000 euros.

Curiosamente, Pilar Jurado, presidenta del Comité Ejecutivo de Madwomenfest nombró como vocal del festival a Miguel Ángel Recio, el nuevo director general de la SGAE al que la nueva presidenta de la SGAE blindó sin contar con la dirección con 360.000€ en caso de despido, en un contrato sin precedentes en la institución, tal como avanzó este periódico. El nombramiento de Recio -sin experiencia en la gestión privada- para estar al mando de una sociedad que factura 324 millones de euros fue una de las decisiones más polémicas de Jurado desde su llegada el pasado febrero a la máxima responsabilidad de la SGAE.

Con un sueldo de 185.000 euros anuales, Jurado nombró como su mano derecha a Recio con un contrato de 180.000 euros fijos y 40.000 variables y un blindaje de dos años en caso de despido. Un movimiento que despertó suspicacias en la entidad de derechos. Los lazos de ambos no se limitan a la cúpula de la SGAE o Madwomenfest: en 2012, cuandoRecio era presidente del Instituto Nacional de las Artes Escénicas, nombró a Jurado vocal de un Consejo asesor de la institución, tal como se publicó en el BOE. Ese mismo organismo le otorgó una ayuda a la sociedad Jurado en 2017, sin especificar la cuantía.

 

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